En junio de 2021, El Salvador se convirtió en el primer país en legalizar el uso del bitcóin como moneda de curso legal, lo que ha generado controversias y ha sido motivo de conversación y de críticas a favor y en contra.
Para los expertos, este accionar ha puesto en cuestionamiento el sistema financiero interno su país, y de seguro que a nivel internacional ha generado un impacto directo al utilizar el bitcóin como moneda de curso legal.
El paso transcendental que ha dado El Salvador no es por pura coincidencia o porqué al Presidente y sus legisladores estuvieran todos de acuerdo. A diferencia de las diversas opiniones emitidas en ese particular, me resalta un artículo donde se describe al bitcóin como una moneda de alto riesgo, siendo la misma una de las primeras monedas electrónicas lanzada y de mayor popularidad, aunque no es la única que ha alcanzado precios elevados.
Destaca que el apartado que el bitcóin no tiene intermediario financiero, es descentralizada, no está asegurada por ningún gobierno, no se conoce el emisor jurídico, no se registra forma contable, entre otros aspectos, como si dichas características son una desventaja en términos económicos. Sin embargo, entiendo que esa visión escapa de la realidad en la que vivimos y la coexistencia del mercado de las monedas virtuales en las economías mundiales.
El universo de las criptomonedas han transformando los ecosistemas financieros como lo conocíamos y la forma en que nos las enseñaron. Actualmente, los principales bancos comerciales conviven y estimulan el uso de las monedas electrónicas como un instrumento financiero novedoso.
A título de muestra, tenemos que a nivel global seis de los principales bancos comerciales Barclays, Credit Suisse, Canadian Imperial Bank of Commerce, HSBC, MUFG y State Street han creado un equipo para trabajar en un “servicio de pago en moneda digital”, diseñado por UBS en Suiza para mejorar la eficacia de los mercados (EstrategiayNegocio.net). Los mismos tienen como objetivo avanzar los trabajos para que los bancos centrales de cada país utilicen las monedas electrónicas como parte del ecosistema financiero, además de aumentar la privacidad de los datos y la protección de en materia de ciberseguridad.
Adicionalmente, tenemos como un hecho inédito que los gigantes en materia de tarjetas como son Visa y Mastercard han creado tarjetas para aceptar divisas digitales en sus operaciones, recibiendo el respaldo de Tesla, JP Morgan y Paypal.
El bitcóin es una de las principales monedas electrónicas de referencia. Sin embargo, pese a los que muchos puedan creer no es la única moneda que tiene un valor de mercado que ronda los 30,000 dólares, y a diferencia de lo que puedan decir, si el bitcóin se acaba, ya que tiene un topo de disponibilidad que no provocaría su desaparición o desuso, sino todo lo contrario, generaría un aumento de precio por efecto de la demanda. Más aun, después que se agoten en el mercado, sería un escenario idóneo para el crecimiento de otros tipos de monedas como Ethereum, Wrapped, Maker, Compound, entre muchas.
Definir como un error el paso dado por El Salvador o establecer que podría generar complicaciones en el proceso de pagos de sus obligaciones financieras con respecto a sus bonos, son conclusiones apresuradas y sujetas a discusión. Toda vez, que la solides de las finanzas internas de El Salvador no estarán basadas únicamente en las monedas electrónicas, sino que podrán coexistir con su moneda local como ocurre con otras monedas de papel igual al dólar y euro, permitiendo un dinamismo diferente y diverso a la economía local, además de que le abriría la puerta a un universo de oportunidades financieramente más competitiva.
Ejemplos de las monedas electrónicas que superan los US$30,000 además del bitcoin, son:
-Yearn.finance: actualmente tiene un valor de US$31,9700.00, con una capitalización de 1.1 billones de dólares, ha llegado a tener un valor máximo de US$90,000.
-HBTC (Huobi Global): tiene un valor de US$34,708.00 y una capitalización de 1.3 billones de dólares. Ha llegado a tener un valor máximo de US$69,000.
-WBTC: una moneda derivada del bitcóin, con un valor actual de US$34,460.00, con una capitalización de 6.7 billones de dólares, ha alcanzado un valor máximo de mercado de 64,566.00 dólares.
Países como Estados Unidos, Canadá, Japón y Londres han creado normas regulatorias para las criptomonedas. El respaldo que están dando los grandes bancos comerciales y empresas es impresionante. Sin embargo, hay que esperar el comportamiento de la economía de El Salvador, que sin duda será un punto de referencia en los próximos años.











