Brasil, la mayor potencia económica de América Latina, recibió el año pasado US$61,952 millones en inversiones extranjeras directas (IED), un 17% menos respecto a 2022, informó este lunes el Banco Central.
Esa cifra supone el 2.85% del Producto Interior Bruto (PIB) del país suramericano.
Las entradas netas en participaciones de capital se redujeron un 7.5% en la comparación anual, llegando en 2023 a los US$52,849 millones.
Las operaciones de préstamo concedidos por empresas matrices a sus subsidiarias o filiales cayeron a la mitad en 2023 hasta los 9.102 millones de dólares.
En diciembre pasado, hubo salidas netas de inversión extranjera directa por valor de US$389 millones, un 19% menos frente al mismo mes de 2022, cuando dejaron el país US$479 millones.
Las reservas internacionales de Brasil siguieron la tendencia al alza de meses anteriores y se situaron en US$355,000 millones en diciembre de 2023, lo que representa un incremento de 6.600 millones de dólares frente a noviembre.
La economía de Brasil creció alrededor de un 3% en 2023, aunque para este año se espera un frenazo que limitará la expansión del PIB al 1.6%, según la última proyección del mercado financiero.













