El presidente de la República, Luis Abinader, ha rendido cuentas al país. Fue su última presentación ante el Congreso en este período constitucional. Cada jefe de Estado, por lógica, deja un legado. Siempre hay oportunidades de mejora y este gobierno no puede ser la excepción.
En esta gestión gubernamental, quizá sea de orden reconocer que su coherencia entre lo que ha prometido y lo que ha logrado materializar forma parte de su legado. La decisión del Presidente de frenar la corrupción en su administración, aunque sea una tarea dificilísima, le suma puntos ante los agentes económicos y sociales, tanto dentro del país como en los mercados internacionales.
La estabilidad macroeconómica, por los números que puede mostrar, además, es, sin quizá, su principal legado por el efecto que tiene en la calidad de vida de la gente.
La inflación, producto del contexto global en que ha tenido que gobernador, ha sido su gran reto, aunque ya esta variable ha regresado al rango meta.
Es destacable que, durante esta gestión, la economía ha crecido, en términos reales, a un promedio anual del 6.43% entre 2021 al 2023, sin dejar de mencionar que el año pasado, con el 2.4%, ha sido el de menor crecimiento en los últimos años, exceptuando el -6.7% de 2020 por efecto de la pandemia.
Los resultados establecen que, en términos comparativos, se puede destacar que en 2020 el producto interno bruto (PIB) fue de US$78,923 millones y en 2023 se estima que finalice sobre los US$120,629 millones.
Con estos números la renta per cápita pasó de US$8,583 en 2019 a US$11,156 en 2023, lo que supone un incremento del 30%. Durante estos años, además, República Dominicana ha pasado a ser la séptima economía de la región superando a Ecuador y consolidando su posición ascendente.
Es necesario poner en contexto que este comportamiento de la economía ha sido en un contexto en el que el país se vio obligado a tomar medidas restrictivas para controlar la inflación, lo que supuso que en el tercer trimestre del año 2022 la economía tuviera un crecimiento más lento.
En lo adelante, todo apunta a que la economía seguirá fortaleciendo su posición con un crecimiento de alrededor de un 5% en este 2024. En enero de este año se expandió un 4.6%. Son buenas noticias y eso debe ser celebrado. Lo más importante, en todo caso, será garantizar la certidumbre que necesita el país para su desarrollo.









