Este pasado 27 de febrero, el presidente Luis Abinader realizó su última rendición de cuentas de este su primer período de gobierno. Como era rigor, abordó la mayoría de los temas que son de interés para la población dominicana, en especial, los de índole económico. En efecto, el presidente afirmó que la economía había crecido un 6.43% durante el período 2021-2023, mientras que el PIB pasó de US$78,923 millones en el 2020 a US$120,629 millones en 2023, una expansión de casi US$40,000 millones en solo tres años.
Destacó que la economía dominicana se había convertido en la séptima de la región, mientras que la renta per cápita se incrementó en alrededor de un 30% al pasar de ser US$8,583 en 2019 a 11,156 en el año 2023. Sin embargo, y en un evidente error en la pieza discursiva, Abinader aseveró que durante el 2023 el crecimiento económico había sido de 4.7% cuando, en verdad, fue de apenas un 2.5%.
En términos de las proyecciones sobre la expansión de la economía dominicana para el 2024, el presidente habló de que estaría entre un 4.5% y un 5.2%, aunque el Panorama Monetario del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPYD) lo sitúa en un 4.7%.
Aportando aún más datos económicos, el presidente Abinader destacó el nivel que habían alcanzado las reservas internacionales de divisas, las cuales rondan los US$15,457 millones, un récord histórico, en tanto que la inversión extranjera directa ha logrado un máximo, también histórico, de US$4,381 millones, lo que, según el mandatario, es una respuesta a la confianza que inspira el país ante los inversionistas extranjeros.
En ese mismo sentido, habló de los más de 10 millones de turistas durante el 2023, así como del reconocimiento que había recibido el país de la Organización Mundial del Turismo (OMT) destacándolo como el primero que se recuperó, en materia turística, de la Pandemia.
En un inteligente recurso de oratoria, el primer mandatario recurrió a los organismos internacionales por si alguien tenía dudas sobre los datos aportados. Por ejemplo, citó al Foro Económico de Davos quien reconoció los avances que había mostrado la nación dominicana en materia del Índice de Control de la Corrupción, con una mejora de un 24%, en tanto progresaba en un 15.4% en cuanto a la Apertura al Comercio.
Otra referencia importante fue la que hizo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), institución que coloca a República Dominicana como uno de los países de América Latina y el Caribe con mayores avances socioeconómicos. Lo propio fue también con la mención del Banco Mundial, que revela que la economía dominicana es una de las que tiene mayor crecimiento en la región, debido a las reformas que ha llevado a cabo, así como a la implementación de una política monetaria y fiscal prudente.
Para el Presidente las cifras macroeconómicas confirman el camino correcto recorrido por su gobierno, a lo cual también se le añade la expansión de empresas del Estado como el Banco de Reservas, que logró utilidades cercanas a los RD$24,500 millones durante el 2023, mientras que Refidomsa generó ganancias netas por el orden de los US$40.6 millones.
Con una deuda pública consolidada habiéndose reducido un 2% en su período, y una calificación de riesgo cada vez mejor, el mandatario se siente satisfecho de que ha disminuido la pobreza, generado empleo y reducido la vulnerabilidad. Se nota que el presidente Abinader no solo aprendió, sino que se graduó como orador.











