Los niños representan el futuro de cualquier sociedad. Por lo tanto, invertir en su desarrollo desde sus primeros días de vida es clave para garantizar que sean productivos en su adultez y generen un impacto positivo en la economía y otras áreas de desarrollo.
De acuerdo con la representante adjunta del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en República Dominicana, Anyoli Sanabria, los primeros 1,000 días de vida de una persona son vitales para su desarrollo físico y mental. “Invertir en la primera infancia es crucial, porque fortalece a la familia, promueve mejores resultados de salud y previene enfermedades en edades tempranas”, dijo.
“La inversión en la primera infancia siembra la base para una sociedad más equitativa”, aseguró durante su intervención en el Seminario Empresarial Primera Infancia, Cambio Climático y Sostenibilidad, organizado por Unicef. Sanabria señaló que los niños que reciben un buen cuidado tienen mejor rendimiento académico y, desde el punto de vista económico, repercuten en mayor productividad.
El vicepresidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, Max Puig, resaltó que es necesario que las autoridades tanto públicas como privadas se alíen para desarrollar iniciativas para combatir el cambio climático, ya que son los “niños los que van a pagar el precio más alto”.
República Dominicana es uno de los países más vulnerables ante los efectos del cambio climático, lo que pone en riesgo a más de 2.7 millones de niños menores de 14 años expuestos a vivir con escasez de agua, inundaciones repentinas, enfermedades, sequías, entre otros.
Cambio climático
La ejecutiva de Unicef señaló que los niños son físicamente más vulnerables a enfermedades, especialmente aquellas se propagan por la contaminación. Además, cuando existen choques climáticos se suspende la cadena de suministro de alimentos, lo que puede provocar desnutrición y estos traumas terminan afectando su salud mental.
“Los niños deben ser el contenedor de nuestros bienes más preciados, ya que estamos transmitiendo hacia el futuro lo mejor de nosotros”, aseguró el asesor global para Unicef en Desarrollo Infantil Temprano y Cambio Climático, Adrián Cerezo, al explicar que hasta los tres años es fundamental que tengan acceso a salud, nutrición, oportunidades de aprendizaje, cuidado paternal y protección seria, ya que esto garantiza “el éxito”.
Al explicar el impacto de la contaminación y el cambio climático en los niños, dijo que es en la primera infancia cuando se desarrollan el cerebro, el sistema respiratorio y el sistema inmunológico, los cuales son afectados por el entorno en el que vive el infante.
Cerezo afirmó que la mayor inversión debe hacerse en los primeros tres años de vida, lo que se traduce en una mayor ganancia. “Los programas de cuidado que apoyan el desarrollo de la primera infancia tienen un impacto en toda su vida. Ayudan a reducir la pobreza, tienen impactos positivos en la educación, mejoran la nutrición, reducen las enfermedades causadas por el agua, mejoran el bienestar, promueven la equidad de género y mejoran la calidad del empleo con mayores sueldos”.
Inversión
Cerezo aseguró que invertir en la primera infancia es una inversión en el propio negocio, ya que contribuye a que las personas tengan un mejor rendimiento académico, consigan un buen empleo y puedan tener un impacto en la economía.
El experto invitó a los emprendedores y empresarios a apoyar a las organizaciones que desarrollan proyectos enfocados en atender las necesidades de los niños desde el nacimiento hasta los tres años.
“Para que los programas de primera infancia puedan cumplir la promesa de un futuro sustentable, es necesario que tengan financiamiento apropiado, calidad, tiempo y duración adecuada, y que estén mejor alineados con las políticas de desarrollo sustentable”, indicó Cerezo.













