Tener un “techo propio” es un anhelo de cientos de familias en República Dominicana, quienes buscan mejorar su calidad de vida o invertir en bienes raíces para generar mayores ingresos. Sin embargo, este sector no está exento de los peligros que representan los estafadores. Aunque los casos de fraude son considerados “aislados” en el vasto universo de transacciones de compra y venta que se realizan anualmente, las consecuencias pueden ser devastadoras, arrebatando ahorros y planes de retiro a muchas personas.
Actualmente, el país enfrenta casos activos de estafas inmobiliarias, entre ellos los relacionados con la red desmantelada en la “Operación Nido” en 2024. En febrero del presente año, se presentó ante la Justicia el caso vinculado a la empresa Novasco Real Estate, conocido como “Caso Guepardo”, donde se acusa a sus representantes de defraudar a ciudadanos con millones de pesos mediante supuestos proyectos inmobiliarios.
Marleen Lorenzo, fundadora y directora ejecutiva de All Home RD, una inmobiliaria con más de una década de trayectoria en el sector, advierte que las denuncias recientes han generado un clima de desconfianza entre los compradores, especialmente los dominicanos que residen en el interior del país. “Esta incertidumbre afecta directamente la liquidez del mercado, ya que los compradores prefieren postergar sus inversiones o buscar garantías adicionales antes de comprometer su capital”, señala Lorenzo a elDinero.
No obstante, esta situación también representa una oportunidad para que las empresas constructoras y desarrolladores fortalezcan su transparencia y credibilidad, según Lorenzo. “Apuesto a un mejor sistema jurídico que regule el sector de manera eficaz”, agrega.
Pero ¿cómo pueden los futuros compradores protegerse del fraude al adquirir una propiedad? Lorenzo enfatiza la importancia de realizar una investigación exhaustiva antes de hacer cualquier inversión. Esto incluye verificar la identidad y trayectoria del constructor o promotor; revisar el historial legal de la propiedad en los registros públicos; exigir documentación oficial como el título de propiedad y permisos de construcción; trabajar con empresas certificadas y abogados especializados; evitar transacciones en efectivo y asegurarse de que los pagos se realicen a cuentas verificadas.
La Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi) subraya que elegir un constructor o promotor con experiencia y reputación es fundamental. La legalidad del proyecto es clave: asegurar que el terreno pertenece al promotor, que cuenta con los permisos correspondientes y financiamiento aprobado es esencial para evitar sorpresas desagradables.
Diáspora: Un blanco fácil
Un grupo particularmente vulnerable son los dominicanos residenciados en el exterior o aquellos que operan en la informalidad sin vínculos con el sector financiero formal. Lorenzo destaca que estos dominicanos son frecuentemente objeto de estafas inmobiliarias debido a dificultades para verificar físicamente las propiedades y dependa de terceros (familiares o intermediarios) para gestionar sus compras.
Asegura que la falta de conocimiento sobre la normativa inmobiliaria vigente en el país también juega un papel crucial, permitiendo que los estafadores se aprovechen del deseo legítimo de invertir que tienen los dominicanos en el exterior de invertir su tierra natal.
¿Qué hacer?
Para evitar caer en estas trampas, Lorenzo recomienda trabajar con profesionales acreditados y utilizar herramientas tecnológicas para verificar información antes de comprometer capital.
“Los futuros compradores deben consultar registros públicos y organismos reguladores del sector inmobiliario, asegurándose además de que cualquier empresa o agente pertenezca a una asociación reconocida.
Asimismo, recomienda buscar opiniones y referencias sólidas en plataformas verificadas”, indica la especialista en inversiones inmobiliarias.
Si el proyecto utiliza financiamiento o está constituido bajo un fideicomiso, es vital confirmar la veracidad de las garantías y la legalidad involucrada. “Desconfíen siempre de ofertas que parezcan demasiado buenas para ser verdad”, enfatizó Lorenzo.
¿Y la planificación?
En el ámbito de la planificación financiera, Lorenzo destacó la necesidad de una estrategia sólida para quienes buscan comprar una propiedad. Instó a los interesados a definir un presupuesto basado en sus ingresos y gastos, ahorrar para el pago inicial sin comprometer toda su liquidez, y revisar su historial crediticio. También recomendó no destinar más del 30% a 35% de los ingresos a la hipoteca y comparar opciones de financiamiento para obtener las mejores tasas.
Además, recordó que deben considerarse otros gastos como el pago inicial, costos notariales, impuestos e inspecciones.











