Aunque el calendario aún marca noviembre, en República Dominicana ya se respira el ambiente navideño. Las luces comienzan a encenderse en las calles, los comercios se llenan de adornos y las emisoras suenan con merengues clásicos. Para muchos, la Navidad no espera a diciembre: es una emoción que llega temprano, impulsada por el deseo de compartir, celebrar y olvidar por un momento las preocupaciones cotidianas.
Una de las principales arterias comerciales del país, la avenida Duarte, refleja esta expectativa navideña, aunque no todos los actores del comercio sienten el mismo entusiasmo.
Pedro Castro, quien lleva alrededor de 30 años laborando en la zona, expresó a elDinero que aún la “brisita navideña no se siente” y el flujo de clientes ha estado muy calmado. Comentó que ya no puede vender la emblemática “manzana navideña” ni las “uvas” porque su local pertenece al remozamiento de la avenida y el ayuntamiento no lo permite por motivos de limpieza.
A su vez, Ricardo Alexander, motorista de la avenida Duarte, aseguró que “el país se está cayendo a pedazos” debido al poco flujo de pasajeros en las calles. Recordó que para esta misma fecha el año pasado ya tenía comprada la ropa de sus hijos para la celebración y que este año no percibe el mismo ambiente navideño. Además, señaló que las expectativas con respecto al doble sueldo son bajas, ya que “muchas personas lo tienen comprometido antes de recibirlo”.
Por su parte, un comerciante de la misma avenida, que prefirió mantener su identidad en reserva, manifestó que la calma actual en las ventas no le preocupa. Asegura que cada año la historia se repite: las compras comienzan a moverse con fuerza luego del pago del doble sueldo, cuando las personas cuentan con más dinero en el bolsillo.

“Después del doble, esto se llena; la gente empieza a comprar desde ropa hasta electrodomésticos”, comentó mientras organizaba parte de su mercancía. Añadió que, a pesar del panorama económico, la tradición navideña no se perderá. “Aquí la Navidad siempre llega, aunque sea con menos, pero llega”, afirmó.
Asimismo, Amancio Rodríguez, quien se dedica a “conchar” en la avenida Duarte, indicó que el movimiento de pasajeros suele aumentar después del doble sueldo, cuando las personas cuentan con mayores recursos para transportarse y hacer sus compras. Considera que este año podría ser incluso más favorable, ya que “el año pasado había mucha gente que no tenía la tarjeta Supérate y ahora sí la tienen, con eso pueden comprar más”. Con esperanza, asegura que en cuanto llegue diciembre, la dinámica en las calles cambiará por completo.
Entre los clientes que recorren la avenida Duarte, las opiniones se dividen. Algunos aseguran que este año “la cosa está más dura” y prefieren esperar las ofertas de diciembre para realizar sus compras, mientras que otros, como Arismel de la Cruz, ya comienzan a adquirir adornos y ropas, aunque en menor cantidad que en años anteriores.
Decoraciones

Quienes se adelantan a esta tradición suelen ser las familias que buscan renovar la decoración del hogar o adquirir nuevos adornos, mientras que otros lo hacen por razones laborales, como empleados o dueños de locales que ambientan sus espacios para Navidad.
El equipo de elDinero realizó un recorrido por establecimientos de la Duarte para documentar los precios de los adornos navideños. Las tiendas que ofrecen mayor variedad de mercancía son, principalmente, las grandes filiales, donde se pueden encontrar desde árboles navideños, bombillitos, bolas de colores alusivas a la Navidad, flores navideñas, adornos emotivos a Santa Claus, entre otros.
Los precios de las luces navideñas varían según el tipo y diseño: desde RD$127 hasta RD$1,495 las luces LED con diseños especiales. Entre los rangos más comunes se encuentran RD$325 y RD$414.
Por su parte, las bolas navideñas, utilizadas para adornar los árboles, tienen precios que van desde RD$10 hasta RD$460, dependiendo del tamaño y diseño, incluyendo opciones intermedias en RD$160 y RD$425.
Los árboles de Navidad en el mercado dominicano presentan una amplia variedad de precios: los más pequeños cuestan alrededor de RD$1,125 y los de tamaño regular tienen un precio de RD$1,995, mientras que los más grandes y con diseños especiales oscilan entre RD$3,525 y RD$4,395. Los modelos premium, con detalles y acabados elaborados, pueden alcanzar precios de RD$10,150 hasta RD$13,550.
Con el inicio de la temporada navideña, los charamicos son tendencias en las calles y parques de Santo Domingo. Plinio Pujol es uno de los vendedores de charamicos en la avenida Winston Churchill. Quien tiene alrededor de 30 años en este oficio. Explicó que gran parte de la elaboración de los charamicos se realiza con materiales reciclados. En muchos casos, los artesanos adquieren insumos provenientes de proyectos habitacionales o de comunidades rurales, además de reutilizar materiales sobrantes del año anterior para abaratar costos y mantener la tradición.
Pujol indicó que los precios varían según el tamaño y la complejidad del diseño. “Hay charamicos pequeños, como las bolas decorativas, pero también estructuras grandes que pueden alcanzar entre cinco y diez pies”, dijo. A pesar de que la temporada comercial ha comenzado con lentitud, el artesano confía en que, tras el paso de las lluvias, el dinamismo en las calles se recupere.
Por su parte, Juan Antonio Rivera, también comerciante de charamicos, destacó que estos adornos son una parte esencial de la Navidad en República Dominicana, tanto por su valor cultural como por el impulso económico que generan. Señaló que los precios dependen del tamaño y del trabajo artesanal: “Hay conos desde RD$200 en adelante”, precisó. En el caso de los arbolitos decorativos, los costos oscilan a partir de RD$2,500, dependiendo de la altura y los detalles del diseño.
Aunque los vendedores prefirieron no revelar cifras específicas sobre sus ventas diarias, coincidieron en que se trata de un negocio rentable y con una demanda que se mantiene constante en cada temporada navideña.
Economía

A medida que se aproxima la Navidad, la economía dominicana experimenta un notable impulso en diversos sectores, por las ofertas comerciales, el pago del doble sueldo y la llegada de extranjeros al país. Así lo explicó el economista Raúl Hernández Báez, quien destacó que noviembre y diciembre representan los meses de mayor dinamismo económico del año.
“El mes de noviembre se caracteriza por una cantidad de ofertas comerciales, no solo en el viernes negro, ni para competir con el nuevo día de especiales iniciado por Amazon (Cyber Monday), sino que cada vez los descuentos son por más días”, señaló Báez.
Con esto los comercios logran aumentar los niveles de venta y reducir los inventarios de bienes para dar espacio a las mercancías que se venden durante diciembre, para las compras de Navidad y Día de Reyes. Según explicó Báez, el gasto navideño tiene un impacto positivo en el producto interno bruto (PIB). Desde 2007, diciembre se mantiene como el tercer mes con mayor dinamismo económico.













