El déficit de Brasil en sus transacciones con el exterior subió hasta el equivalente al 3.48% de su producto interior bruto (PIB) en los últimos doce meses hasta octubre, frente al 2.57% del PIB en el mismo periodo hasta octubre de 2024, informó este martes el Banco Central.
El déficit interanual en cuenta corriente de la mayor economía de América Latina, sin embargo, se redujo con respecto a septiembre de este año, cuando equivalía al 3.61% del PIB, y volvió próximo al nivel que tenía en agosto pasado (3.51% del PIB).
De acuerdo con el emisor, el saldo negativo en la diferencia entre los recursos que Brasil envió al exterior y los que recibió de otros países por comercio, servicios, rentas y transferencias sumó US$76,700 millones entre noviembre de 2024 y octubre de 2025. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2024 ese valor era de US$57,300 millones.
Pese al agravamiento en las cuentas externas en el interanual, el déficit en cuenta corriente de Brasil en los diez primeros meses de este año fue de US$62,072 millones, con una caída del 6.2% frente al mismo período de 2024.
De la misma forma, el saldo negativo cayó desde US$7,387 millones en octubre del año pasado hasta US$5,121 millones en octubre de este año.
La mejoría obedeció a que el superávit en la balanza comercial saltó un 93.5%, hasta US$6,170 millones en octubre, y a que el déficit en la balanza de servicios se redujo en un 1.0%, hasta US$4,372 millones en octubre.
El Banco Central informó igualmente que la inversión extranjera directa acumulada por Brasil en los diez primeros meses de 2025 sumó US$80,100 millones, con un crecimiento del 9.9% con respecto al mismo período del año pasado.
Por otro lado, la inversión de los foráneos en proyectos productivos en Brasil acumulada hasta octubre equivale al 3.63% del PIB y es suficiente para financiar el déficit en cuenta corriente del país.
Tan solo en octubre Brasil recibió US$10,900 millones en inversión extranjera directa, frente a los US$6,700 millones del mismo mes del año pasado.
Las cuentas externas de la mayor economía de América Latina continúan deteriorándose en momentos en los que el país se enfrenta a una desaceleración de su crecimiento económico.
Según las últimas proyecciones de los economistas, Brasil crecerá este año cerca del 2.2%, tras haberse expandido un 3.4% en 2024.













