El Banco Agrícola es una institución financiera estatal especializada regida por la Ley 6186 de Fomento Agrícola, la cual le confiere la condición de autónoma y descentralizada del Estado dominicano con personalidad jurídica, patrimonio propio y plena capacidad para adquirir y contraer obligaciones.
El Banco Agrícola tiene un directorio ejecutivo compuesto por Fernando Durán, quien lo preside, y otros seis miembros, en los que está el ministro de Agricultura, Limber Cruz, y los demás representantes del sector Héctor González, Persio Cruz, Arismendy Almonte, Bernardo Sánchez y Francisco Fernández.
Aunque lo común es que las instituciones del Estado aumenten la nómina conforme haya cambios en los principales ejecutivos, funcionarios, ministros, directores o gerentes, en el caso del Banco Agrícola este fenómeno no ha sucedido, por lo menos en las proporciones habituales. La data oficial establece que 697 empleados en julio de 2020 aumentaron a 752 en octubre de este año, lo que significan 55 nuevas personas empleadas en la institución, lo que sígnica apenas un 7.9%.
En 2023, sin embargo, fue creada una nómina de “contratados”, la cual no ha superado los 20 empleados, pero que cada vez cuesta alrededor de RD$1,000,000, por lo que año cuesta poco más de RD$13 millones.
Objetivos de la base legal
- Apoyar la oferta de alimentos básicos para la población a través del crédito a los productores agropecuarios dominicanos.
- Ofrecer facilidades crediticias para el fomento y diversificación de la producción agropecuaria de la República Dominicana.
- Brindar apoyo a las nuevas empresas del sector agropecuario que crean el amparo de la Ley No. 5879 de Reforma Agraria.
- Contribuir a la estabilización de los precios de los productos agrícolas y pecuarios en la República Dominicana.
Crear servicios especiales para propiciar una explotación agrícola sobre bases racionales. - Propiciar incrementos en la producción agropecuaria con la finalidad de disminuir importaciones, promover exportaciones y suministrar materia prima a la agroindustria nacional.
- Aumentar los niveles de ingresos e incrementar la creación de empleos en las zonas rurales.
Captar recursos por parte del público para el financiamiento del sector agropecuario.













