La balanza comercial de China despidió 2025 con un desequilibrio positivo récord de US$1.189 billones, lo que representa un incremento del 19.8% respecto del dato de 2024 y un nuevo máximo histórico en el superávit comercial anual del gigante asiático, a pesar del hundimiento del comercio con Estados Unidos tras las tensiones desatadas entre ambos países a raíz de la imposición por Washington de aranceles a los productos chinos y las represalias implementadas por Pekín.
Durante el pasado ejercicio, las exportaciones chinas sumaron un total de US$3.77 billones, un 3.2% más que en 2024, mientras que las importaciones se mantuvieron estables en unos US$2.58 billones.
Solo en el mes de diciembre, las ventas de China al exterior alcanzaron los US$357,780 millones, un 6.6% más que en el mismo mes de 2024, mientras que las compras chinas aumentaron un 5.7% interanual, hasta US$243,640 millones. De este modo, el superávit comercial de diciembre ascendió a US$114,140 millones.
Entre los principales socios comerciales de China, a lo largo del año pasado las exportaciones del gigante asiático hacia Estados Unidos se hundieron un 20% anual, hasta US$420,050 millones, mientras que las compras de productos estadounidenses sumaron US$139,697 millones, un 14.6% menos.
En el caso de la Unión Europea, las exportaciones chinas crecieron un 8.4% en 2025, hasta US$559,949 millones, pero las importaciones desde los Veintisiete disminuyeron un 0.4%, hasta US$268,169 millones.
De su lado, las ventas de China a los países de Asean (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) alcanzaron el año pasado los US$665,215 millones, un 13.4% por encima del dato de 2024, mientras que las importaciones sumaron US$389,431 millones, un 1.6% menos.













