Los países de América Latina se enfrentan a la “trampa del desarrollo”: baja capacidad para crecer, alta desigualdad, baja movilidad social, así como capacidades institucionales y de gobernanza poco efectivas.
Sin embargo, la inteligencia artificial (IA) se erige como una oportunidad estratégica para romper ese círculo y lograr las transformaciones indispensables en las economías y sociedades de la región, incorporándola para acelerar un desarrollo productivo, al tiempo de garantizar su uso ético y responsable.
República Dominicana se ubica en el noveno lugar del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Quisqueya figura entre los Estados adoptantes de IA con una puntuación de 44.96 sobre 100. Junto al país caribeño están Colombia, Costa Rica, Argentina, Perú, México, Ecuador y Panamá. De hecho, los países adoptantes se sitúan entre 35 y 60 puntos, lo cual se traduce en un desempeño intermedio, con espacios de mejora en algunos aspectos relevantes que interfieren en el mayor despliegue de la IA.
“Muchos de estos países cuentan con cierto nivel de infraestructura y avances en talento humano y gobernanza, aunque con una comunidad académica y de innovación más incipientes que requieren de esfuerzos más grandes para potenciar su madurez”, refiere el documento.
La Cepal indica que ningún país supera el promedio mundial de inversión en IA sobre el producto interno bruto (PIB) per cápita, y el promedio regional es seis veces inferior a ese umbral. Además, la región representa el 6.6% del PIB mundial y el 8.8% de la población, pero apenas el 1.12% de la inversión en IA.
República Dominicana se ubica por encima del promedio regional, que es de 43.81, superando a Ecuador y Panamá, ambos adoptantes; así como a ocho Estados considerados exploradores, que están por debajo de los 35 puntos y estadios de madurez más tempranos.
Estos son El Salvador, Jamaica, Paraguay, Cuba, Guatemala, Honduras, Bolivia y Venezuela, que muestran una adopción “incipiente” y estructuras básicas de gobernanza para la inteligencia artificial.
El profesor de Desarrollo Organizacional, Juan Martínez, resalta la importancia de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, la cual crea un lenguaje común entre el Estado dominicano, la academia y el sector privado, al tiempo que permite pasar de iniciativas aisladas a una hoja de ruta con metas más claras.
“Para que se cumplan las metas establecidas se requiere una ejecución sostenida”, explica a elDinero al tiempo de añadir que esa ejecución debe incluir tres elementos clave, tales como talento especializado, adopción empresarial a escala, así como capacidad tecnológica propia.
Preparación
República Dominicana es calificada en el informe del organismo como un “adoptante tardío”, ya que muestra mejoras aceleradas en conectividad, talento y estrategias de IA, reduciendo distancia con los países líderes, y abriendo oportunidades para una cooperación regional.
También, la nación se destaca por el uso de IA generativa, lo cual ha democratizado el acceso, pero, además, ha facilitado la adopción gracias a sus bajas barreras de entrada y a interfaces simples que permiten usar modelos avanzados a cualquier persona. Además, es uno de los cuatro Estados con la IA en su currículum educativo.
Quisqueya se destaca en el “top 10” de países que cuentan con la dimensión de factores habilitantes, la cual incluye infraestructura, datos y talento humano. El país posee un puntaje de 44.5, ubicándose por encima del promedio regional.
De hecho, exhibe en 2025 un aumento de 8.46 puntos en esa dimensión, uno de los mayores aumentos respecto al año anterior, solo superado por Ecuador, pero por encima de Guatemala (+7.86), Paraguay (+7.17), Perú (+6.2), Brasil (+6.12), Colombia (+5.14), Panamá (+5.06) y Costa Rica (+4.28).
Preparación
Acorde con el “Informe de desarrollo humano 2025: IA y desarrollo humano en República Dominicana”, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la IA puede servir de instrumento para desarrollar capacidades a futuro.
“A pesar de que su adopción aún no está en plena escala dentro de los entornos escolares, se evidencia entre los jóvenes y docentes el uso sistemático sin importar el nivel socioeconómico, la ubicación urbano-rural o carácter público o privado de los centros”, establece el informe.
Las mujeres (50.6%) usan más las plataformas educativas y de formación profesional que los hombres (42.3%), sin embargo, enfrentan barreras para la inserción laboral efectiva expresado en la tasa de ocupación laboral que equivale a la mitad de la que logran sus pares y brechas salariales de género de alrededor de un 20%.
Al respecto, Martínez considera que el mayor impacto de la IA no será la desaparición de sectores completos, sino la automatización de tareas dentro de muchos puestos como atención al cliente, funciones administrativas y de oficina, así como soporte contable básico.
“Las personas y organizaciones que aprendan a usar la IA tendrán una ventaja frente a quienes no lo hagan”, enfatiza al tiempo de añadir que, cuando la tecnología está bien implementada, puede elevar la productividad, mejorar la calidad de la atención al ciudadano, acelerar procesos y reducir errores.
Precisa que los perfiles que se vuelven prioritarios son ingeniería de datos y calidad de datos, gobierno de datos y cumplimiento, implementación y operación de IA, ciberseguridad y seguridad de IA, así como gestión de riesgos, auditoría y ética aplicada.
El verdadero reto para Quisqueya será traducir su avance en la adopción de la IA en ganancias concretas de productividad y competitividad. La consolidación de talento especializado, la adopción empresarial a escala y el desarrollo de capacidades tecnológicas propias marcarán la diferencia entre un uso marginal de esta tecnología y su integración como motor de crecimiento.
Estados líderes
Según el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), solo Chile (70.56), Brasil (67.39) y Uruguay (62.32) se destacan como las naciones pioneras en la materia en la región latinoamericana.
Estas superan los 60 puntos, resaltando en el inventario por haber alcanzado una posición de liderazgo y por sus esfuerzos en áreas clave tales como infraestructura tecnológica, desarrollo de talento especializado, productividad científica y capacidad de innovación, entre otras áreas de interés.












