El programa “Café creciente” apuesta a la incorporación oportuna de tecnología y buenas prácticas agrícolas como eje central para mejorar la productividad y la rentabilidad del café dominicano, rompiendo con el paradigma de una producción basada únicamente en la tradición casera.
Así lo explicó el presidente ejecutivo de Industrias Banilejas (Induban), Manuel Pozo Perelló, durante un recorrido por la finca experimental en Rancho Arriba, San José De Ocoa.
El ofrecer las palabras de bienvenida, destacó que el programa es el resultado de un trabajo que la empresa viene desarrollando desde hace varios años con el objetivo de incrementar la productividad cafetalera, apoyar a los productores y contribuir a que el país avance hacia la autosuficiencia en la producción de café.
Pozo Perelló subrayó que la meta es que República Dominicana produzca lo que consume, reduciendo la necesidad de importaciones y fortaleciendo la cadena de valor del sector cafetalero nacional.
En ese mismo contexto, Carlos Fonseca, asesor del programa, explicó que “Café creciente” se diferencia de otros esfuerzos previos de apoyo al sector por su enfoque técnico y por la aplicación de un paquete tecnológico en el momento oportuno del cultivo. El programa prioriza hacer las cosas bien planificadas, considerando factores como el clima, el manejo del suelo y la correcta implementación de tecnología agrícola.
Fonseca indicó que la iniciativa incorpora prácticas de adaptación al cambio climático, lo que permite un mejor amortiguamiento de los efectos climáticos sobre el cultivo y una producción más estable y eficiente.
En términos de impacto económico, señaló que los caficultores beneficiarios han logrado incrementos productivos sostenidos. Productores que anteriormente obtenían una cantidad determinada de quintales por tarea han registrado aumentos de hasta 15% anual, acumulando un incremento cercano al 30% en un período de dos años.
Según explica, este aumento de la productividad incide directamente en la reducción del costo unitario del quintal de café, ya que producir más en la misma superficie permite reducir los costos y mejorar la rentabilidad del productor. “Producir más quintales por tarea y que esos quintales sean más baratos es la base del modelo”, explicó Fonseca.
Resaltó que el programa se enfoca en el uso medido y comprobable de los insumos agrícolas, asegurando que cada aplicación genere un impacto real, como el control efectivo de plagas, siempre en el momento más adecuado y al menor costo posible.
A diferencia de otros esquemas tradicionales, sostiene, “Café creciente” no se basa en la entrega de insumos o plantas, sino en un acompañamiento técnico continuo, orientado a que el productor adquiera conocimientos, adopte buenas prácticas y pueda replicarlas de manera sostenible en el tiempo.
Afirma que este enfoque busca fortalecer el compromiso del caficultor con una producción más eficiente y competitiva, contribuyendo a la consolidación de una caficultura dominicana más resiliente y orientada a la autosuficiencia productiva.













