A medida que los servicios financieros en América Latina se vuelven más digitales y accesibles, su vulnerabilidad aumenta. La paradoja es clara: cada innovación diseñada para reducir fricciones y mejorar la experiencia del usuario legítimo es, simultáneamente, una nueva ventana de oportunidad para actores malintencionados.
Según el Reporte de Contributors 2026 de Fintech Americas, el sector enfrenta hoy el reto de mantenerse a la vanguardia frente a esquemas de fraude impulsados por inteligencia artificial (IA) generativa, una amenaza creciente que está traspasando fronteras y de la cual la República Dominicana no es ajena.
Para los expertos de América Latina, el panorama de identidad, KYC (Conoce a tu Cliente) y fraude ha mutado radicalmente entre 2025 y 2026. El jefe de Producto e Innovación en Zenus Bank International, en las Américas, Brian Frey, explica que los delincuentes ya no actúan de forma artesanal.
“Los defraudadores ahora aprovechan la IA para producir deepfakes, identidades sintéticas y campañas automatizadas de ingeniería social que escalan a través de las fronteras”, advierte Frey.
Asimismo, el experto en ciberseguridad del Banco Ganadero, en Bolivia, Emerson Chávez, coincide al anticipar que el fraude se profundizará en la creación de documentos falsos y deepfakes muy realistas. Además, pone el foco en amenazas menos visibles, pero igualmente dañinas, como el “fraude hormiga” (operaciones de bajo valor, pero alto volumen) y los ataques internos incentivados por redes delincuenciales.
De la defensa a la detección predictiva
Ante este panorama, la respuesta de la industria financiera no puede ser estática. Javier Andrés Tepedino, CISO del Banco del Sol (Argentina), sostiene que el mayor reto es la transición hacia infraestructuras de detección anticipada. “Estos riesgos exigirán estrategias sostenidas por marcos regulatorios más ágiles frente a ataques automatizados por bots”, señala.
Por su parte, Daniel Fonseca Calderón, director de Información del Grupo Mutual, en Costa Rica, destaca que la clave estará en la capacidad de anticiparse al comportamiento del usuario. Para Calderón, el futuro reside en consolidar modelos predictivos basados en IA capaces de detectar anomalías en tiempo real, personalizar la experiencia según el perfil de riesgo e integrar las áreas de IT, Seguridad y UX (experiencia de usuario) para trabajar de forma holística.
¿Cómo debe responder la industria financiera?
Los expertos coinciden en que la preparación no es solo tecnológica, sino también estratégica y educativa. Entre las recomendaciones citan el uso de tecnología avanzada, la automatización y la colaboración.
Chávez recomienda profundizar en el uso de IA para validar biometría y documentos, además de fortalecer la autenticación multifactorial continua, mientras que Calderón sugiere que la seguridad no debe verse como una barrera, sino como un “habilitador de confianza” que mejore la relación con el usuario.
En tanto, Tepedino insta a las empresas a invertir en flujos KYC automatizados y sin fricción, y a colaborar estrechamente con el ecosistema regulatorio regional. Brian Frey subraya que el éxito de los bancos y fintechs dependerá de su habilidad para equilibrar tres pilares críticos: velocidad, seguridad y cumplimiento. Los expertos consideran que, en 2026, adelantarse a los criminales ya no es una opción, sino un requisito de supervivencia.









