El presidente Luis Abinader informó en su Rendición de Cuentas del 27 de febrero de 2026 que la inversión pública en infraestructura alcanzó RD$47,290 millones durante 2025, el nivel más alto de los últimos 12 años, consolidando lo que calificó enfoque de desarrollo territorial equilibrado que beneficia a todo el país, desde grandes ciudades hasta comunidades históricamente excluidas.
El mandatario destacó que esta estrategia busca que el desarrollo “no sea un privilegio geográfico, sino que llegue donde vive la gente”, y destacó que se ejecutaron 69 obras con una inversión superior a RD$33,732 millones, incluyendo proyectos en zonas fronterizas, polos productivos y destinos turísticos emergentes.
En el sur, Pedernales recibió la mayor inversión histórica fuera de Santo Domingo, con proyectos que incluyen acueducto, aeropuerto, carreteras, muelle turístico y hoteles para relanzar la Región Enriquillo. Azua registró 112 obras, entre ellas la Circunvalación, el Hospital Traumatológico, el centro universitario de la UASD, nuevos acueductos y reservorios de riego agrícola. Barahona tuvo 73 obras, incluyendo la Presa de Montegrande y la Carretera Barahona-Enriquillo. Bahoruco recibió 43 proyectos, como el remozamiento de hospitales en Neiba, Galván y Tamayo, y el recinto UASD de Neiba. Independencia ejecutó 26 obras, destacando carreteras, subestación eléctrica y línea de transmisión de Duvergé a Jimaní. Peravia tuvo 44 obras, como la Circunvalación de Baní, el centro de la UASD y el remozamiento del hospital local. San Cristóbal registró 118 obras, incluyendo plantas de tratamiento de aguas, ampliación de la UASD e INFOTEP, acueductos y el futuro Hospital Traumatológico de Yaguate. San Juan completó 77 proyectos, incluyendo la universidad ISA de Bohechío y la Zona Franca, mientras que Elías Piña tuvo 28 obras, con carreteras estratégicas y acueductos. San José de Ocoa ejecutó 25 obras, incluyendo carreteras y la futura inauguración del Acueducto Múltiple de Ocoa.
En el Este, El Seibo y Miches contaron con 33 obras, como acueductos, carreteras y plazas multiusos; San Pedro de Macorís, 54, con el malecón, el hospital regional y carreteras estratégicas; Hato Mayor, 39 proyectos incluyendo el recinto UASD y carreteras; Monte Plata, 56 obras, entre ellas acueductos y puentes; La Romana, 26 obras, con hospital y malecón; y La Altagracia, 63 proyectos incluyendo hospitales y circunvalaciones.
En el Norte, Monseñor Nouel tuvo 57 obras, La Vega 93, incluyendo hospitales, puentes y mercados; Duarte 89 obras, con remozamiento hospitalario y carreteras; María Trinidad Sánchez 55, incluyendo muelles y malecón; Hermanas Mirabal 37, con hospitales y caminos vecinales; Samaná 68 obras, entre ellas malecón y carreteras; Puerto Plata 98, con proyectos turísticos, carreteras y estadio; Espaillat 80, con reconstrucción vial y extensión UASD; y Sánchez Ramírez 25, incluyendo centro UASD y comedores económicos.
En el Noroeste, Montecristi ejecutó 45 obras, como muelle de Manzanillo y carreteras; Valverde 35, con proyectos fotovoltaicos y hospital municipal; Santiago Rodríguez 24, incluyendo carretera y acueducto; y Dajabón 33, con verja perimetral y hospital municipal.
Los grandes núcleos urbanos también recibieron atención: Santiago tuvo 221 obras, incluyendo saneamiento, Hospital José María Cabral y Báez y Teleférico; la provincia de Santo Domingo 385 proyectos, con avenidas, hospitales y Línea 2 C del Metro; y el Distrito Nacional 100 obras, incluyendo remodelación del Estadio Olímpico Félix Sánchez y Hospital Padre Billini. Abinader señaló que la culminación de pasos a desnivel y circunvalaciones permitirá recorrer el país desde Punta Cana hasta Montecristi sin semáforos, consolidando un desarrollo integrado y eficiente.
El presidente enfatizó que estas inversiones no solo fortalecen la infraestructura, sino que buscan corregir desigualdades históricas, sentando las bases del país proyectado para 2036, con un modelo de desarrollo inclusivo y sostenido.













