La central termoeléctrica Punta Catalina, operada por la Empresa de Generación Eléctrica Punta Catalina (EGEPC), fue inaugurada el 29 de julio de 2020 por el presidente Danilo Medina, a pocos días de entregar la gestión del Estado a Luis Abinader Corona. La obra costó US$2,340 millones, aunque el contrato inicial era de US$1,945 millones, por lo que aumentó en US$395 millones, un 20.3%.
Los dos primeros años fueron de estabilización por inicio de las operaciones. No hubo resultados financieros positivos, pero aporta cerca de un tercio de la capacidad total de generación eléctrica de República Dominicana. Entre 2021 y 2022 inyectó entre 4,800 y 5,150 gigavatios hora, alrededor del 29% de la energía servida a través del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
En 2023 se posicionó con líder en la generación térmica con 5,321 gigavatios hora y 2024 aportó 5,412, un 31% del SENI, con un aumento de un 1.7% en el primer semestre. Durante 2025 siguió mejorando su aporte al cerrar el año con 5,640 gigavatios hora, alrededor del 27% en un contexto de aumento de la participación de las fuentes renovables, las cuales superan los 2,000 megas de capacidad instalada.
En lo que respecta a la inyección neta máxima de energía al sistema, la información oficial establece una ligera disminución entre 2024, con 670 megavatios, y 2025, que fueron 662. Esta variable se refiere al límite de potencia que un generador tiene permitido inyectar a la red después de descontar su propio consumo.
Uno de los puntos destacables de Punta Catalina, con dos unidades de generación de 360 megavatios (720 megas), además de su aporte al SENI y estabilización del sistema eléctrico, es su aporte a las finanzas del Estado. Los informes financieros emitidos por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) y EGEPC establecen que desde 2023 el Estado ha recibido US$187.6 millones promedio anual y que sólo en 2025 fueron US$258.4 millones, es decir, US$70.8 millones más que en esos años previos.
Con este resultado, el aporte acumulado de la empresa entre 2023 y 2025 asciende a US$562.9 millones, equivalente a un 24% de la inversión total realizada por el Estado en esta central termoeléctrica, recursos que fueron canalizados a través de amortización de deuda pública, dividendos e impuestos.
Rentabilidad
De acuerdo con la data oficial, la empresa reportó una mejora en su rentabilidad operativa, alcanzando los US$288.8 millones en 2024 debido a la reducción en los precios internacionales del carbón.
Respecto a la generación neta, el informe de la Dirección Comercial y Asuntos Regulatorios de la EGEPC indica que durante 2025 fueron 5,440.9 gigavatios hora, un aumento de 77.65 gigas en comparación con los 5,363.3 generados en 2024, lo que significa un aumento relativo de un 1.44%.
En cuanto al balance de transacción de mercado, los datos indican que en 2025 el total fueron US$592 millones, US$23.9 millones más frente a los US$568.1 millones del año anterior, para un crecimiento de un 4.2%.
El informe del año pasado establece que la facturación por contrato ascendió a US$609.4 millones en 2025 y que en 2024 fueron RD$593.8 millones, un aumento absoluto de US$15.6 millones.
Punta Catalina no participa en el mercado spot, pero hubo dos meses en 2024, octubre y noviembre, que aparecen reportes con facturación por alrededor de RD$3.4 millones.
Según un documento colgado en su sitio oficial, el ejercicio de 2025 fue, simultáneamente, el más exigente y revelador para Punta Catalina. Afirma que, en un contexto de restricciones fiscales, la planta asumió una carga financiera significativa, convirtiéndose de facto en un instrumento de estabilización fiscal.
Destaca que, durante el año, US$141 millones fueron destinados a abonos a la deuda con el Ministerio de Hacienda, reflejando el uso de los flujos de la empresa para atender pasivos asociados al propio proyecto y al sector eléctrico en su conjunto. A ello se sumó la distribución de US$59 millones en dividendos, una señal de rentabilidad operativa.
El tercer componente del aporte de 2025 señalado fue el pago de US$58.4 millones en impuestos, consolidando a Punta Catalina como uno de los contribuyentes más relevantes dentro del sector público empresarial. En conjunto, destaca, estos flujos confirman que la empresa ha alcanzado una fase de madurez financiera.
El documento indica que el desempeño de Punta Catalina contrasta con la situación estructural del sistema eléctrico dominicano. Destaca que mientras las distribuidoras continúan registrando pérdidas técnicas y comerciales que obligan al Estado a mantener transferencias recurrentes, la central genera excedentes que permiten financiar parte de ese mismo esfuerzo fiscal.
“Los resultados de 2025 confirman que Punta Catalina ha dejado de ser solo un proyecto energético para convertirse en un activo estratégico de las finanzas públicas, con aportes medibles y sostenidos al Estado”, afirmó el vicepresidente ejecutivo de EGEPC, Celso Marranzini, en una declaración al respecto.
Según el informe, el desempeño de 2025 refuerza la tesis de que Punta Catalina es uno de los pocos activos estatales capaces de generar valor fiscal neto. Al mismo tiempo, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de un modelo en el que una empresa rentable compensa, vía sus flujos, las ineficiencias persistentes de la cadena de distribución.
La generadora y su impacto en el medio ambiente
La Empresa de Generación Eléctrica Punta Catalina (EGEPC) recibió una evaluación positiva en la séptima auditoría de seguimiento realizada por el Panel de Expertos LESC, que destacó la estabilidad organizacional, la mejora continua en la gestión ambiental y social, y el sólido desempeño operativo de la central termoeléctrica.
Durante la visita, efectuada en noviembre de 2025, los auditores confirmaron que ambas unidades se encontraban operando a plena capacidad, con emisiones dentro de los parámetros regulatorios y conforme a los estándares del IFC.
El informe subraya que las interrupciones experimentadas en meses previos fueron gestionadas adecuadamente y no comprometen la continuidad del servicio eléctrico. La EGEPC es una empresa de propiedad estatal. Compuesta por dos unidades de generación eléctrica de 360 MW, para un total de 720 MW, sincronizadas en el SENI y cuya eficiencia contribuye con la reducción del costo variable de generación promedio.
Genera energía a partir de la quema limpia de carbón mineral pulverizado. Incluye todas las instalaciones de apoyo, tales como un muelle de recepción de buques con una capacidad máxima de 80,000 toneladas, sistemas de descarga completamente cerrado y almacenamiento de carbón.













