Por: Alejandro Grisanti Capriles y Alfonsina Medina
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) mantuvo su tasa de política monetaria en 5.25%, en un contexto marcado por el shock energético global y mayor incertidumbre externa.
La decisión refleja una postura de cautela: inflación aún dentro de meta (4.67%), pero con presiones al alza por el aumento del petróleo (WTI +50% en marzo) y mayores costos importados.
A nivel internacional, el tono es consistente con pausa monetaria:
1. La Fed mantiene tasas altas y posterga recortes.
2. Europa revisa a la baja crecimiento y al alza inflación.
3. América Latina converge hacia mantener tasas sin cambios.
En lo local, la economía muestra resiliencia: crecimiento en recuperación (3.5%–4.0%), con un IMAE de 3.9% en febrero, crédito dinámico (~9%) y estabilidad cambiaria (apreciación ~4%).
Este desempeño, confirma nuestra estimación de Crecimiento económico de 4.1% para 2026, ligeramente por encima del rango oficial.
Por efecto del incremento de los precios petroleros, esperamos una inflación que puede cerrar en 5.7% este año. Sin embargo, si bien el repunte de los precios petroleros, afectará la inflación general, su impacto sobre la inflación subyacente será más acotado, limitando la reacción del BCRD. Ver informe de perspectivas 1T 2026
Hoy, estimamos una alta probabilidad de pausa prolongada en 5.25%, condicionada a la evolución del shock energético.
Seguiremos monitoreando estos desarrollos. En este entorno, la política monetaria prioriza anclar expectativas más que reaccionar de forma inmediata.










