República Dominicana destaca en América Latina y el Caribe por distintas variables económicas. Entre ellas se podrían mencionar el turismo, el crecimiento del producto interno bruto (PIB), la estabilidad social y política, además de su dependencia energética. Este último indicador, de hecho, posiciona al país como el segundo con menor independencia energética en la región, solo por debajo de Panamá, de acuerdo con datos del Banco Mundial (BM).
Esta realidad no solo hace a la media isla vulnerable a la variación del crudo, sino que traduce en una factura energética que puede superar los US$4,662.1 millones en importación de hidrocarburos, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (MEM). Si bien esta cifra, que representa la totalidad de 2025, presenta una disminución de US$44.6 millones en comparación con los US$4,706.7 millones registrados en 2024, al compararse con 2023, cuando el monto se situó en US$4,143.91 millones, implica un aumento neto de US$518.17 millones (12.5 %) en dos años.
De acuerdo con la publicación, la estructura de la factura energética en 2025 muestra que las gasolinas promediaron 22.55% del total pagado en el año, el gasoil 19.99% y el gas natural 19.35%. En cuanto a los principales productos específicos, la gasolina prémium promedió 17.25%, el crudo 17.0% y el gas natural licuado 17.2%, lo que en conjunto equivale a un 51.45% del total. Al incorporar otros derivados como el gasoil óptimo (11.3%), el avtur (6.8%) y el fuel oil (6.8%), la concentración se eleva hasta 77.7% del total.
En cuanto al origen de las importaciones, los datos indican que cerca del 80.88% de los hidrocarburos que provinieron desde Estados Unidos. Es decir, que de una factura total de US$4,662.08 millones, aproximadamente US$3,769 millones se pagaron a Estados Unidos, mientras que el restante 19.12% (unos US$893 millones) se distribuyó entre otros países.
De manera específica, República Dominicana compró a Países Bajos US$281.35 millones, colocándose como el segundo proveedor del país. Le sigue Colombia con US$187.69 millones, Bélgica con US$88.40 millones, mientras que en la Islas Vírgenes de Estados Unidos se adquirieron US$78.31 millones.
Otros suplidores presentan montos menores pero relevantes, como España con US$29.25 millones, Santa Lucía con unos US$27.99 millones y Canadá con unos US$20.06 millones.
Precios
La mayoría de los combustibles registraron disminuciones de precios a lo largo de 2025. Es el caso del petróleo crudo, que pasó de US$80.7 por barril al inicio del año a US$66.95 por barril al cierre, para una caída de US$13.75 por barril. El fuel oil descendió de US$70.0 a US$60.08 por barril, una reducción de US$9.92 por barril, mientras que la gasolina regular bajó de US$90.4 a US$79.63 por barril, con una disminución de US$10.77 por barril.
El gasoil óptimo también se redujo, aunque de forma más moderada, al pasar de US$94.2 a US$90.32 por barril, una variación de -3.88 US$/barril. En el caso del avtur, el precio pasó de aproximadamente US$102 a US$99.47 por barril, mostrando una leve caída cercana a US$2.5 por barril.
En contraste, algunos combustibles registraron aumentos o estabilidad. La gasolina prémium pasó de US$90.8 a US$115.92 barril, lo que implica un incremento de US$25.12 por barril. El gas natural licuado (GNL) subió ligeramente de US$9.8 a US$10.33 por millón de BTU (MMBTU), con un aumento de US$0.53 MMBTU, mientras que el GLP pasó de US$38.6 a US$44.81 por barril, para un incremento de US$6.21 por barril, aunque con alta volatilidad durante el año.








