La participación entre los sectores público y privado fue propuesta este en la cumbre de negocios entre China, Latinoamérica y el Caribe (China-LAC) como una herramienta eficaz para captar inversiones en infraestructura desde el gigante asiático hacia América Latina.
Este fue el tema de la segunda sesión plenaria “Desarrollo y cooperación en infraestructura entre China, América Latina y el Caribe”, que se celebró en el Centro de Convenciones de Punta del Este, localidad costera al sureste de Uruguay que acoge hasta este sábado esta cumbre de negocios.
Colombia, Ecuador y Uruguay fueron los tres países latinoamericanos que presentaron en el panel sus casos de éxito, en términos de inversión china.
En este sentido, entre los oradores estuvo el ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Danilo Astori, la ministra de Industrias y Productividad de Ecuador, Eva García Fabre, y el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura de Colombia, Dimitri Zaninovich.
“La posibilidad de financiar proyectos por la modalidad de cooperación o coparticipación público y privada creo que tiene que jugar un papel muy importante en esta etapa que estamos viviendo en los países de la región”, señaló el ministro Astori durante su intervención.
Esa modalidad, según explicó, se basa en la “equilibrada distribución de riesgos entre el sector público y el privado”.
Esta visión fue compartida por Zaninovich, quien consideró que las Asociaciones Público Privadas (APP) son una “herramienta para invertir en infraestructura”.
La aplicación de este tipo de proyectos en ese país permitió mejorar la “distribución de riesgos de largo plazo”, detalló el funcionario colombiano.
García Fabre, en tanto, destacó el “papel importantísimo” que China ha tenido en las inversiones en infraestructura en Ecuador, así como en el rubro energético.
Ahora, el objetivo del Gobierno ecuatoriano es consolidar una relación de financiación e inversión.
El sector energético y el proceso que lleva adelante Ecuador para transformar su matriz, se presentan como un área clave para captar inversiones de China.
En esta segunda sesión plenaria del China-LAC también participaron el miembro del comité permanente del Partido Comunista Chino (CPC) y vicegobernador ejecutivo, Yuan Tongli; el vicepresidente del CRRC Corporation Limited, Yu Weiping; y el representante del China-LAC Cooperation Fund, Xiwen Fan.
Durante su discurso, Tongli resaltó que la modalidad de cooperación entre públicos y privados es “bastante interesante”.
China ve a Latinoamérica como una región productora de alimentos en grandes cantidades, de alta calidad y con una fuerte apuesta a las tecnologías y las industrias.
Así lo expresaron en la Primera sesión plenaria de la Cumbre China-LAC 2017, titulada “Nueva visión de la colaboración entre China y Latinoamérica y el Caribe en el marco de la estrategia “una franja y una ruta”, donde autoridades y empresarios discutieron los avances de las relaciones multilaterales.
El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, se refirió en su discurso a que el crecimiento poblacional del mundo va a estar liderado en los próximos años por los países asiáticos, y entre ellos China, por lo que se evidencia un mercado potencialmente masivo como destino de los productos latinoamericanos.
“Se prevé que entre el 2016 y el 2022 mil millones de personas van a unirse a la clase media rural y entre el 2022 y el 2028 1000 millones más lo harán. Totalizando 5,000 millones de personas (…) y se estima que el 88% del próximo billón de personas que se sumarán a la clase media van a residir en Asia”, apuntó.
“Esto es uno de los primeros elementos que (debe explotar Uruguay) como país y (Latinoamérica) como región, porque el Mercosur en su conjunto y los países de suramérica tienen esta característica de grandes proveedores de alimentos para el mundo entero de calidad y cantidad”, añadió Novoa.
Por otro lado, el funcionario uruguayo señaló que “la posibilidad de que China esté liderando hoy un proceso de apertura hacia el resto del mundo desde el punto de vista económico, de intercambio de bienes y de servicios” coincide con la visión que Uruguay tiene de un comercio libre.
“Me parece que podemos ser un nudo logístico de ingreso y de distribución de productos y de productos chinos en la región. Así también como salida de bienes regionales al mercado chino pricnipalmente por la cuenca de la hidrovía”, recalcó.
Por su parte, el vicepresidente ejectivo del Banco de Desarrollo de China (CDB por sus siglas en inglés), Cai Dong, resaltó que esa entidad financiera fue la primera en apoyar y financiar la estrategia “una franja y una ruta” creada por el Gobierno chino con el fin de establecer vínculos con el continente latinoamericano.
Dong aseveró que el CDB lleva adelante unos 200 proyectos en 18 países de la región y, por tanto, desempeña un papel “protagonista en el marco de ruta”, por lo que busca constantemente “fortalecer los vínculos” entre las partes y “desplegar el papel de las finanzas como motor”.
China es el principal socio comercial de América Latina y El Caribe, colocando en la región diversos rubros exportadores entre los que se destacan los productos tecnológicos, como teléfonos celulares y computadoras.
El país asiático ocupó el primer lugar de destino de exportaciones de Uruguay en 2016 con ventas que alcanzaron los 1.830 millones de dólares.
Los principales productos exportados por Uruguay a China en 2016, sin considerar zonas francas, fueron la carne bovina congelada y la soja, con un 44% y 34%, respectivamente.








