El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó una décima a la baja su previsión de crecimiento de la economía española para este año, hasta dejarla en el 2.7%, debido al empeoramiento del entorno exterior y al debilitamiento de la demanda interna.
Las previsiones de la misión del FMI para la revisión anual de la economía española incluyen el mantenimiento del pronóstico de crecimiento español en el 2.2% para 2019 y recuerda que ambas cifras sitúan a España por encima de la media de la zona euro.
El Fondo explicó este miércoles que la decisión de revisar a la baja su previsión para este año refleja “un entorno externo menos propicio” y un “debilitamiento de la demanda interna”, dos factores que además propiciarán que para después de 2019 la economía tienda a seguir ralentizándose hasta rondar el 1.75%, la tasa potencial del PIB.
Respecto al déficit público, el FMI apunta que la disminución en los tres últimos años, hasta el 2.7% previsto para 2018, se logró sólo a través del crecimiento económico y “los niveles de deuda solo han caído marginalmente mientras la economía crecía con fuerza”.
Por ello, considera que el objetivo de déficit del 1.8% del PIB anunciado por el Gobierno español para 2019 es “crucial y apropiado” y cree que se debe mantener este ritmo de ajuste en los próximos años hasta que se alcance un equilibrio en el saldo fiscal estructural y se reduzca la deuda.
En una entrevista con EFE, la jefa de la misión del FMI para España, Andrea Schaechter, consideró que el déficit del 2.7% del PIB para este año es “alcanzable” y calculó que para bajar al objetivo del 1.8% fijado para 2019 se necesita un ajuste estructural, ya que el crecimiento económico solo permitirá rebajarlo al 2.3%.
Según el FMI, los retos estructurales más importantes a los que hace frente la economía española son una deuda pública “notablemente elevada”, un alto desempleo estructural y un lento aumento de la productividad.












