La curva de tipos de interés es la representación gráfica de los rendimientos de bonos, con la misma calificación de riesgo y con diferentes plazos de vencimiento.
En Estados Unidos, la curva de rendimiento más utilizada es la que compara los bonos del Tesoro a tres meses con los de dos, cinco, diez, y treinta años. Esta herramienta también es un punto de referencia importante para el mercado de deuda, tales como las tasas hipotecarias y otros préstamos bancarios. En República Dominicana, se puede usar la curva de rendimiento de los bonos gubernamentales o corporativos para hacer proyecciones económicas.
La forma de la curva de tipos de interés es un indicador clave a la hora de hacer proyecciones económicas. Existen cuatro tipos de curvas de rendimiento según su forma: creciente, invertida, plana, y oscilante.
La pendiente de la curva positiva demuestra que cuanto más prolongado sea un préstamo, más costoso será. Esto último es lo más usual porque a mayor plazo, mayor será el riesgo y el acreedor (o el inversionista) exigirá un retorno más alto. Este tipo de escenario se suele dar en tiempos de optimismo o cuando la economía se encuentra en fase de expansión.
Una curva invertida significa que mientras más largo sea el plazo, menor será el rendimiento. Dicha situación no es muy común y típicamente es indicativo de que el mercado prevé una caída de los rendimientos de cara el futuro y, por ende, los agentes económicos esperan caídas en las bolsas de valores y se refugian en bonos gubernamentales. La curva plana es incluso menos usual que la anterior, ya que los tipos de interés se mantienen fijos y la oscilante muestra inestabilidad económica.











