El presidente Danilo Medina aseguró este miércoles que República Dominicana correría “un riesgo innecesario” si el Gobierno complace a algunos sectores productivos que piden la autorización de reapertura de sus operaciones, mediante el desmonte de algunas medidas restrictivas adoptadas por las autoridades para contener la expansión del covid-19.
“La primera misión es aplanar la curva (de contagios), que no siga creciendo el virus en el país”, dijo Medina, al encabezar la inauguración del Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e Inteligencia (C5i) del Ministerio de Defensa. La unidad manejará sistemas de big data en la guerra sanitaria que libra el Gobierno contra el coronavirus.
Medina recordó que faltan ocho días para concluir la actual autorización congresual de estado de emergencia y que, llegado el momento, su gestión evaluará si requiere de una extensión de esa condición para seguir la lucha contra el coronavirus detectado en China.
Recordó que el primer paciente con covid-19 en el territorio nacional se diagnosticó el primero de marzo y que, por “el momento delicado” que vivía el país debido después de las suspensión de las votaciones congresuales y municipales, las medidas se aceleraron después del día 15 de ese mes, cuando se desarrollaron los comicios.
“Esto es prueba y error”, sostuvo. “A República Dominicana no le pueden pedir magia. No somos magos. Nosotros estamos aprendiendo igual que todo el mundo. Ni un solo país del planeta estaba preparado para esto. Ninguno. Unos han aprendido de los errores de otros, y otros han aprendido de los aciertos”, dijo.
Desde su punto de vista, República Dominicana se considera uno de los diez países del mundo con un manejo más efectivo de la crisis sanitaria y económica asociada al covid-19.
“Nos estamos preparando incluso para un plan económico de contingencia para que las micro, pequeñas y medianas empresas puedan subsistir, porque cerca del 97% del empleo está en ese sector”, dijo.
Dijo que por esa razón el Gobierno creó el Fondo de Asistencia Solidaria al Empleado (FASE), enfocado en la defensa del empleo. “Estamos subsidiando, hoy en día, a 707,000 empleados de empresas privadas, porque sabemos que esas empresas no resisten tanto tiempo estar cerradas”, dijo.
“No hay porqué desesperarse. El momento dirá cuándo se van a desmontar las medidas”, dijo. Definió a República Dominicana como uno de los países con medidas restrictivas más racionales.
“Aquí no hay nadie (a quien) le interese mantener esas medidas”, sostuvo. Añadió que los primeros que quisieran “salir” de las restricciones son los funcionarios del Gobierno, “pero son circunstancias que te obligan…”.
Aseguró que “aquí se ha permitido, prácticamente, (que) la mayor parte de la columna vertebral de la producción (se mantenga) funcionando: el sector combustible, funciona; el sector eléctrico, funciona; el sector agropecuario, funciona…”
“El sector industrial -agregó- disminuyó la cantidad de trabajadores, pero nunca se cerró. La cadena completa de producción de alimentos está funcionando”.
Recordó que hasta el momento solo se conocen dos dos medidas básicas para controlar la expansión del nuevo coronavirus: las restricciones que conllevan al aislamiento y la protección de la población. Añadió que, más allá de esas previsiones, solo se debe tratar de identificar a las personas contagiadas, para los que el Gobierno se auxiliará de la tecnología, con el propósito de sacarlas de circulación, hospitalizarlas y curarlas antes de su reintegración al círculo social.










