Cualquier concepto económico, por más surrealista que suene, tiene consecuencias en la economía real, lo que, por lo tanto, afecta al bolsillo de todos.
La teoría de “Triffin” creada por el profesor Robert Triffin en la década de los 60’s, quien fue economista belga, reconocido por su trayectoria en los EE. UU. al igual lo destacable de su labor en diversas Instituciones internacionales en lo que conlleva temas de política monetaria. La teoría ya mencionada, cuestiona las ventajas de que el dólar fuera la divisa de reserva mundial.
El profesor Triffin, con su teoría, explica que, si Estados Unidos eliminara su “déficit comercial” privaría a la economía global de la “liquidez internacional necesaria para la expansión del comercio mundial.
Esta claro que el mundo desde los 80’s precisa del dólar para que las economías funcionen adecuadamente, pero los Estados Unidos, como proveedor internacional de la principal divisa de reserva y al aumentar la emisión de dólares, el país está condenado a incurrir en déficits crónicos, por ende, a más emisiones, más déficits.
La teoría de Triffin es un problema no resuelto que décadas más tarde se invoca para rebatir el uso del bitcoin, entender las políticas monetarias y el funcionamiento del superávit comercial de cualquier economía, siendo esta, una teoría del siglo pasado con ecos en la historia del mundo actual. Es, además, una de las razones que explica el valor del dólar en los mercados internacionales.
Podemos resumir la teoría en que hay conflictos y dificultades cuando una moneda nacional se convierte en un bien público internacional, es decir, el dólar se usa para pagar bienes y servicios en Estados Unidos y en otras economías dolarizadas como la de Ecuador, Panamá, El Salvador y en menor medida otras de América Latina, y otros países en los que se debate si dar un paso a dolarizarse o seguir utilizando la moneda local, como es el caso de nuestro país República Dominicana, donde muchos proveedores se tienen que suplir en la moneda extranjera pero sus remuneraciones en moneda local, donde el tipo de cambio juega un papel extremadamente influyente en términos de márgenes de beneficios.
Una gran desventaja de los países que acabo de mencionar es que, como tienen sus reservas dolarizadas, una caída del dólar, como esta ocurriendo actualmente, genera devaluaciones o depreciación de las monedas locales.
En este sentido, todos los que comercian en dólares pierden competitividad frente a lo que se produce en los Estados Unidos ya que el país puede vender sus productos más baratos en el extranjero. Esto lleva a una tendencia de exportar más por parte de Estados Unidos e importar menos.
Este es un dilema que muchos consideran que no tiene solución, pero a mi parecer, lo que tienen que hacer países como el nuestro, Panamá, El Salvador, es que sus monedas vayan aumentando su importancia en el sistema internacional, y así, con el tiempo, poder hacerle frente al dólar y no tener tanta dependencia de este, al punto que, si sufre una mega devaluación, no afecte las economías de los países latinoamericanos.






