La economía del Perú avanzó un 3.8 % en el primer trimestre de 2021, en comparación con el mismo periodo del año pasado, debido a las medidas de reactivación económica implementadas para contrarrestar los impactos de la pandemia del coronavirus.
De acuerdo con las cifras divulgadas este viernes por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el producto interno bruto (PBI) peruano creció en este lapso impulsado por el incremento en un 6.5 % de la demanda interna, así como la mayor inversión bruta fija, que se expandió en un 30.4 %.
Los sectores más dinámicos fueron el de construcción (41.9 %), pesca y agricultura (38.7 %), servicios financieros, seguros y pensiones (18 %) y manufactura (16.1 %). Mientras que la actividad alojamiento y restaurantes se redujo en 30.6 % y transporte, almacenamiento, correo y mensajería cayó en 14.6 %.
El buen desempeño de la economía peruana en el primer trimestre de este año llega tras 4 trimestres consecutivos de contracción.
Afectado por los efectos de la pandemia de la covid-19, Perú cerró 2020 con un desplome interanual del 11.12 % de su PIB, un resultado con el que el país interrumpió 22 años consecutivos de crecimiento y registró la peor caída en las últimas 3 décadas.
MAYOR DEMANDA INTERNA
Según informó el INEI, el crecimiento económico registrado entre los meses de enero y marzo se vio influenciado por el aumento de la demanda interna, que creció un 6.5 % debido a los mayores gastos en bienes y servicios de consumo final privado (2.1 %).
Este incremento se asocia principalmente a la recuperación de la producción y el empleo de los trabajadores, gracias a la implementación de políticas de reactivación económica.
Asimismo, el avance de la demanda interna se debió al mayor gasto de consumo del gobierno, que se incrementó en un 7.2 % por el aumento de la inversión en salud pública (18.9 %) y en administración pública y defensa (1.8 %).
Finalmente, también influyó la subida en un 30,4 % de la inversión bruta fija. La inversión privada creció en un 31.6 %, sustentada en la construcción; y la pública en un 26.4 %, explicada por el mayor gasto del gobierno nacional (45.4 %), los gobiernos locales (38.1 %) y regionales (13.1 %).
SECTORES MÁS DINÁMICOS
La reapertura de las actividades para impulsar la reactivación económica llevó a una mayor ejecución de obras del sector privado y público, que resultó en un crecimiento del 41.9 % del sector de la construcción.
Igualmente, entre enero y marzo aumentó en un 38.7 % el valor agregado bruto de la actividad de la pesca y la agricultura por efecto de la mayor pesca marítima, que subió en un 53.3 %.
Entre los indicadores más altos del primer trimestre se destacan también el sector de servicios financieros, seguros y pensiones, que repuntó en un 7.8 %, así como el sector manufactura, que avanzó en un 16.1 % por los mayores niveles de producción en las industrias de madera y muebles (59.6 %), de productos metálicos (46.6 %), minerales no metálicos (29.6 %), metálicas básicas (14 %) y alimenticia (13.8 %).
En menor medida, crecieron las actividades de telecomunicaciones y otros servicios de información (7.8 %); administración pública y defensa (4.8 %); electricidad, gas y agua (2.7 %); y agricultura, ganadería, caza y silvicultura (0.2 %).
PEOR DESEMPEÑO
Por otro lado, entre los sectores que han reportado indicadores más bajos en ese trimestre figura el de alojamiento y restaurantes, que cayó en un 30.6 % ante la menor producción del subsector restaurantes (-21.2 %) y alojamiento (-75.1 %).
La actividad transporte, almacenamiento, correo y mensajería también bajó en un 14.6 % debido al comportamiento negativo del subsector transporte (-15.9 %), al igual que el sector servicios prestados a empresas, que se redujo en un 5.2 %.












