El embajador de Italia en República Dominicana, Andrea Canepari, recibió por parte de la Cámara de Comercio Dominico-Italiana (CCDI) y la Comunidad Italiana en el país los máximos honores por la labor realizada frente a la misión diplomática en el país, que reabrió sus puertas a finales del 2017.
El vicepresidente de la Cámara, Frank Rainieri Marranzini, destacó los esfuerzos de Canepari desde su llegada al país, iniciando “una apretada agenda cuyos frutos empezamos a percibir inmediatamente y continuamos cosechando al día de hoy”.
Indicó que, como parte de su estadía, el embajador honró los 120 años de relaciones entre ambas naciones con la organización de 120 actividades durante sus primeros doce meses en el país, poniendo de relieve la cooperación bilateral en los ámbitos militar, eclesiástico, arquitectónico, literario, cinematográfico, comercial y alimentario.
Añadió que el funcionario destacó el legado de figuras italianas en la sociedad dominicana, iniciando con el primer Obispo de las Américas, Alessandro Geraldini y el creador de la armada naval dominicana, Juan Bautista Cambiaso.
Asimismo, resaltó la celebración de 20 reuniones, realizadas de manera virtual tras el confinamiento impuesto por la pandemia del covid-19, para dar a conocer el libro “Legado italiano en República Dominicana” cuyo tomo contó con la participación de 40 colaboradores de diferentes áreas.
Ante el reconocimiento, Canepari expresó satisfacción por el trabajo realizado en el país. “He tenido el privilegio de servir a Italia como embajador extraordinario y plenipotenciario, organizando actividades e iniciativas que, partiendo del conocimiento de la historia compartida, puedan crear puentes entre la historia y el futuro”, manifestó.
Elogió el trabajo de todos los miembros de la junta directiva de la Cámara de Comercio Dominico-Italiana, empezando por su presidente, Celso Marranzini, quien ha trabajado para fortalecer el gremio y crear nuevas oportunidades de negocio para la comunidad italo-dominicana en el país.
En el acto, que contó con la bendición del monseñor Francisco Ozoria, también fue reconocido el señor Guillermo Rodríguez Vicini, cuya familia aportó el terreno donde serán habilitadas las nuevas facilidades consulares y diplomáticas de Italia, además de la residencia del embajador.











