Érase una vez…
En la que los parques Disney eran conocidos por su excelente servicio al cliente, sus atracciones emocionantes, comida estupenda y personas adorables: la combinación perfecta para generar experiencias positivas y tener clientes contentos siendo estos la piedra angular de un negocio exitoso.
Hasta que un día….
Se dieron cuenta de que las largas colas en los baños eran el villano que estaba arruinando la experiencia de los clientes haciendo que estos no quisieran volver a los parques.
¿Cómo aumentar la rotación de las personas sin construir nuevos baños y sin sacrificar espacios de los parques?
Este fue un dilema que tuvieron los administradores de los parques de Disney.
Finalmente…
La solución fue simple y económica: eliminaron los espejos en los baños.
Al eliminar los espejos, Disney redujo el tiempo promedio que los usuarios duraban en los baños, aumentando así la rotación de los mismos.
Esto les permitió incrementar la capacidad sin tener que construir nuevas instalaciones y los clientes comenzaron a pasar menos tiempo esperando en la cola y tener una mejor experiencia en general.
Moraleja
La arquitectura es algo más que las apariencias. Su ADN es la interpretación del comportamiento humano para adaptar los espacios al usuario. En otras palabras, la buena arquitectura se basa en tres pilares: forma, función y contexto.
Por eso la arquitectura tiene un efecto profundo en la forma en que vivimos nuestras vidas.
En definitiva, la arquitectura es mucho más que crear edificios bonitos. Se trata de comprender la conducta humana y utilizar ese conocimiento para crear espacios que gusten, impacten positivamente la dinámica de la gente y, en consecuencia, tenga una gran incidencia en los resultados comerciales de los puntos de venta.











