La Unión Europea (UE) y la Organización de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) sellaron este miércoles en Samoa un nuevo acuerdo de cooperación con el que establecen un marco para sus relaciones y cooperación en las próximas dos décadas.
“El acuerdo proporciona un enfoque moderno para nuestra relación, alineado con las necesidades y desafíos de nuestro tiempo y del futuro”, dijo durante su discurso la secretaria de Estado española de Cooperación, Pilar Cancela, quien estampó su firma en nombre la UE junto a la de los 71 países firmantes.
Cancela explicó que el nuevo tratado, que sustituye al de Post Cotonou de 2000, se asienta sobre tres ejes prioritarios: la prosperidad, la lucha contra la degradación medioambiental y la crisis climática y la paz compartida.
Jutta Urpilainen, comisaria europea de Asociaciones Internacionales, destacó que el Acuerdo de Samoa lleva la relación entre Europa y los países de la ACP “a un nuevo nivel” que permite responder a desafíos como el cambio climático mientras reafirma el compromiso con los derechos humanos y la democracia.
La firma sirvió a la UE para promocionar el Global Gateway, su estrategia de cooperación a través de proyectos con el que trata de ganar influencia ante la pujanza de las dos grandes potencias: EE. UU. y especialmente China.
La satisfacción por la firma quedó algo empañada por los 35 países de la ACP que no lo han firmado, algunos porque sus delegados no pudieron desplazarse a Samoa, mientras que otros presentes en la conferencia, como Jamaica y Namibia, han mostrado sus dudas.
Cancela recordó que tienen de plazo hasta final de año para rubricarlo si no quieren quedar fuera.













