La actividad agropecuaria ha sido un pilar en la economía dominicana. Durante más de un siglo se mantuvo como un pilar fundamental. Desde que el tabaco, café, cacao y caña de azúcar lideraban la generación de valor de este sector, pasando por un proceso de valor agregado, el sector agropecuario ha sido una piedra angular en producto interno bruto (PIB).
Uno de los aspectos más destacables es la certidumbre que ofrece al país tener la capacidad de producir prácticamente todo lo que consume. Desde hace muchísimos años, quizá más de tres décadas, se han escuchado a ministros y funcionarios del Estado decir que el país produce el 85% de la demanda interna de alimentos.
Sin embargo, en cuanto a la contribución o ponderación del PIB total, el sector agropecuario se mantenido en torno al 5%, lo cual podría obedecer a diversos factores.
El primer quizá está relacionado a la transformación de los modos de producción, ya que para nadie es un secreto que República Dominicana pasó a ser una economía de servicios. Ahora son los sectores turismo, financiero, comunicaciones y otros los que lideran por su aporte a la economía.
Los establecen que la agricultura, por sí sola, es de suma importancia en la estabilidad de precios y abasto en el mercado local. Los datos oficiales establecen que su valor agregado en 2019 fue de RD$238,481.2 millones, con un crecimiento de 4.4%.
Según el Banco Central dominicano, este desempeño obedece a las políticas de apoyo al sector, las facilidades de crédito del Banco Agrícola y asistencias técnicas otorgadas por el Ministerio de Agricultura y sus dependencias a los pequeños y medianos productores, que compensan parcialmente los efectos de la sequía en diferentes zonas del país durante gran parte de ese año.
En tanto, en los dos períodos siguientes, 2020 y 2021, el valor agregado de la agropecuaria fue de RD$269,248 millones y RD$305,539.4 millones, respectivamente.
Para 2022 ascendió a RD$362,360.9 millones, registrando un aumento en términos reales de RD$56,821.4 millones.
A pesar de que los resultados indican una mejoría en términos absolutos, la ponderación de la agricultura respecto al PIB se mantiene con una baja participación. Mejorar su aporte a la economía no sólo servirá para estar más tranquilos en cuanto a la demanda interna, sino que es necesario para exportar a mercados que necesitan todo porque no producen nada.





