El cibercrimen le cuesta al mundo US$8 billones cada año, de acuerdo con la organización Cibercrime Magazine, en parte, porque empresas a todos los niveles no siempre tienen la ciberseguridad como una prioridad, haciendo de las organizaciones presas fáciles del phishing, la extorsión y el robo de datos.
En la actual economía que se encamina a estar sustentada por la inteligencia artificial, los datos se han convertido en los activos de mayor importancia para las empresas, debido a que entrenar algoritmos que automaticen tareas monótonas es fundamental para la productividad, explica CEF.- Santo Domingo, que celebró el curso ‘Ciberseguridad y ciberdelincuencia: dos caras de una misma moneda’.
El entrenamiento sobre técnicas y políticas de ciberseguridad en la empresa estuvo a cargo de Cesáreo García Rodicio, asesor internacional en materia de seguridad informática; Paola Cabral Escudero, fiscal de las Palmas de Gran Canaria, España; María del Reposo Romero Arrayás, científica forense; y María de los Ángeles Sepúlveda García, investigadora de crímenes de alta tecnología de Sevilla, España.
Los seis módulos que comprendió el curso se enfocaron en técnicas para proteger los activos digitales de las empresas, maneras en las que se puede perseguir por parte de las autoridades y estrategias de resiliencia para quienes ya han sufrido de algún tipo de ciberataque. También fueron impartidas las clases “ataques a bienes jurídicos protegidos, delitos de ciberseguridad”, “la investigación de los delitos cibernéticos”, “la evidencia digital”, “el agente encubierto digital”, “el daño psicológico a las víctimas del ciberdelito” y “los daños empresariales causados por el cibercrimen”.
“En 2024 estamos profundizando nuestra oferta práctica en torno a tópicos estratégicos para las operaciones de las empresas. Con este curso sobre ciberseguridad, cubrimos una gran necesidad tendente a proteger los activos digitales, especialmente los datos, que pasan tanto por la identidad de clientes, como por los procedimientos operativos que luego pueden utilizarse para entrenar algoritmos, clave para automatizar tareas monótonas de las que los seres humanos debemos ser liberados”, expresó Edesio Ureña, director ejecutivo de CEF.- Santo Domingo.













