El Gobierno dominicano ha decidido mantener un suministro constante de electricidad a todos los sectores del país, independientemente de que paguen o no por el servicio que reciben.
Se estima que en la actualidad las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) abastecen el 98% de la demanda. Pero ese abastecimiento tiene un costo adicional que se traduce en incremento de las pérdidas operativas de las EDE y el consecuente subsidio para cubrir el déficit financiero que implica.
De acuerdo con estadísticas oficiales, en los años 2022 y 2023 el Gobierno destinó US$3,046.5 millones para el subsidio eléctrico, a razón de poquito más de US$1,500 millones anual.
Para este 2024 la situación no será diferente, pues se estima que el subsidio absorberá US$1,560 millones del presupuesto de gasto público. Esa situación se torna insostenible en el tiempo, lo cual obligará al Gobierno, a partir de la próxima gestión, a tomar medidas que detengan o desaceleren ese escape económico.











