La inversión extranjera directa (IED) en República Dominicana no solo ha sido un pilar clave para el crecimiento de sectores como el turístico o manufacturero, sino que también ha impulsado la economía local hasta posicionarse como una de las principales en América Latina y el Caribe.
En términos de recepción de estas divisas, la nación caribeña destaca en la región. Como resultado, en 2023, llegaron flujos récord de IED. Las entradas totalizaron US$4,390 millones, lo que supuso un aumento del 7% con respecto al año anterior, cuando se superaron los US$3,500 millones.
A pesar del “hito” en la millonaria suma de dinero, en realidad el año pasado el número de nuevos proyectos se redujo a 26, una cantidad de iniciativas que movilizaron US$1,839 millones, poco más de la mitad (52%) del valor que se reportó en 2022, cuando se registraron 30 iniciativas respaldadas por inversiones extranjeras directas.
Entre los sectores más destacados, las energías renovables lideraron los anuncios de proyectos en el país, con seis proyectos valorados en más de US$700 millones en conjunto, que representaron el 43% del total. También se destacan dos proyectos en el sector hotelero y turístico, ambos liderados por empresas españolas, con un valor estimado conjunto de alrededor de US$420 millones.
Reinversión
Cuando se habla de IED, la idea general que se tiene es que “entran divisas” a la economía local. Sin embargo, de los más de US$32,184 millones en inversiones extranjeras registrados en la última década, el 45.8% es reinversión de utilidades, algo que habla más de la confianza de los inversionistas que ya están en el país, más allá del interés de nuevos empresarios.
“Consideramos muy relevante tener en cuenta que no todo lo que se registra como IED es capital nuevo que ingresa a la economía”, sostiene el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES). “En consecuencia, tampoco son divisas que ingresan al flujo de la economía a través de su mercado cambiario”, agrega.
Un reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indica que, en la región, en 2023, la reinversión de utilidades mostró un crecimiento del 15%, mientras que los aportes de capital y los préstamos entre empresas experimentaron disminuciones, del 22% y el 36%, respectivamente, en relación con el año anterior.
En consecuencia, la reinversión de utilidades pasó a ser el componente con mayor participación en las entradas de IED en América Latina y el Caribe, y corresponde a casi la mitad de todos los ingresos. La evolución ascendente de la reinversión de utilidades tiene sentido dada la creciente acumulación de IED y en algunos países se explica también por normativas que incentivan o hacen obligatoria la reinversión de las utilidades.
La publicación de la Cepal explica que, en el caso particular de los incentivos a las inversiones, cuando están disponibles, en ningún país analizado existe un tratamiento diferencial entre las inversiones nacionales y las extranjeras. Sin embargo, en el caso específico de República Dominicana, se mencionó que los inversionistas nacionales solicitan acceder a un mecanismo acelerado al que tienen acceso los inversionistas internacionales.
El vicepresidente ejecutivo del CREES, Miguel Collado di Franco, dijo a elDinero: “uno desea, como país, que venga mayor inversión extranjera directa en forma de nuevos proyectos, no necesariamente como reinversión. Se requieren nuevos proyectos para crecer y tener más empleos que generen mayores ingresos y para poder prosperar”. De los US$4,390.2 millones registrados el año pasado como inversión extranjera directa (IED) por las autoridades, alrededor de 39% fue reinversión.
Lo anterior quiere decir que solo US$3,281.1 millones fueron nuevos capitales que entraron a República Dominicana. “Esto no es algo que deba sorprender. Al observar la serie de cinco años, es posible observar mayores porcentajes de reinversión en períodos recientes. También es importante señalar que ocurre en otros países”, señalan desde el CREES.
Autoridades
Se trata de una realidad en la que coinciden Ismail Ersahin, director ejecutivo de la Asociación Mundial de Agencias de Promoción de Inversiones (Waipa), y Marcial Smester, director de inversión del Centro de Exportación e Inversión de República Dominicana (ProDominicana). Ersahin explicó a elDinero que, a nivel mundial, la tendencia predominante en la IED es la reinversión, es decir, cuando las empresas ya establecidas en un país deciden ampliar sus operaciones en lugar de nuevas inversiones extranjeras.
“La mayoría de las empresas que ya están establecidas encuentran más fácil continuar creciendo en la economía local, pues ya conocen el mercado, cuentan con la mano de obra capacitada y tienen un entorno favorable para seguir invirtiendo”, añadió Smester, quien también a agregó que, aunque las inversiones extranjeras directas disminuyeron en un 10% este año a nivel global, existe un incremento en las inversiones Greenfield, aquellas que se realizan en nuevos proyectos o expansiones desde cero.
“Esta tendencia ofrece una oportunidad significativa para el próximo año, en el que podríamos ver un repunte en la inversión extranjera directa en República Dominicana”, aseguró.
Los expertos también coincidieron en que, para atraer tanto reinversiones como nuevas inversiones, es crucial facilitar un entorno favorable. La simplificación de trámites, la estabilidad económica y la creación de incentivos adecuados son factores determinantes para que las empresas sigan confiando en el país como un destino seguro y rentable para sus capitales.
Ersahin recalcó que la visión de largo plazo es fundamental para cualquier inversionista: “No se realiza una inversión de US$100 millones con la intención de retirarse en dos años. Se trata de construir una estructura sólida, crear empleo y fomentar el crecimiento económico, no solo de la empresa, sino del país en su conjunto”.
Economía
Si bien, de acuerdo con datos de la CEPAL, la IED ha sido responsable del 47% del PIB de República Dominicana a 2023, con montos que suman más de US$57,649 millones desde 2001, para Collado Di Franco es más importante medir el aporte de estas divisas por año, y no el acumulado en el tiempo.
“Es importante tener en cuenta que, aunque el registro de inversión extranjera directa ha aumentado en un 71.5% desde 2020, como porcentaje del producto el cambio no ha sido muy significativo en los últimos tres años”, señaló.
En 2022 y 2023, la relación se mantuvo entre 3.5% y 3.6%. “Hay que considerar que en 2023 el PIB de República Dominicana tuvo un crecimiento por debajo del promedio, teniendo un impacto a elevar el cociente”, cita.
Para que República Dominicana pueda atraer más inversión extranjera directa y generar un cambio significativo, es esencial crear un entorno favorable para los negocios. Desde el CREES explican que esto implica implementar reformas estructurales que reduzcan costos y establezcan reglas equitativas para todos los participantes, independientemente del tamaño de sus emprendimientos.
Áreas clave que Collado Di Franco entiende necesitan mejoras incluyen el sistema tributario, el mercado laboral, el sector energético, el mercado de hidrocarburos, la burocracia estatal y la agilidad en la resolución de conflictos legales.
“Sin estas reformas, el país seguirá manteniendo el “statu quo” y la inversión extranjera directa no tendrá un impacto significativo en el empleo y los ingresos en diversos sectores económicos”. Es en este sentido en el cual se vuelve prioritario seguir creando condiciones favorables para la reinversión, pero más para la atracción de nuevos capitales en el futuro.
Dinámica en América Latina y el Caribe
Cuando se observan los datos de América Latina y el Caribe, Argentina experimentó un incremento significativo de la inversión extranjera directa (IED)al pasar de US$15,201 millones en 2022 a US$23,866 millones en 2023, lo que representa un aumento notable del 57% y el mayor valor registrado desde 1999. Sin embargo, desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), aclaran que este aumento está afectado por restricciones al movimiento de capitales que determinaron grandes flujos de ingresos en forma de préstamos entre empresas y reinversión de utilidades.
Chile también tuvo un aumento de la IED, al pasar de US$18,237 millones en 2022 a US$21,738 millones en 2023, lo que representa un alza del 19.2%. Con casi el 9% de las entradas de IED en la región, Colombia mantuvo un nivel similar de IED en 2023 en comparación con 2022.
El Caribe registró un aumento del 27.6% en 2023 frente al año anterior, lo que se debe sobre todo al incremento de las entradas en Guyana y República Dominicana. En el caso de Guyana, las entradas de IED mostraron un aumento significativo (63.8%) y en 2023 llegaron a US$7,198 millones.
Este aumento puede atribuirse, en gran medida, a la creciente actividad en el sector petrolero, ya que el país ha emergido como uno de los nuevos productores de petróleo en la región, lo que ha atraído flujos considerables de entradas de IED en los últimos años.
República Dominicana, por su parte, experimentó un aumento del 7.1% en las entradas de IED en 2023, cuando alcanzó los US$4,390 millones, donde el sector de servicios fue el principal receptor de estas inversiones, representó el 78% del total y experimentó un crecimiento del 10%. En segundo lugar, se ubicó el sector de las manufacturas, con una participación del 16% y un crecimiento del 13%.
Inversiones en la región
En 2023, ingresaron a América Latina y el Caribe US$184,304 millones de inversión extranjera directa (IED).
Esta cifra es un 9.9% inferior a la registrada en 2022, aunque aún se mantiene por encima del promedio de la última década, según datos de la Cepal.
Con este descenso, el peso de las entradas de IED en el producto interno bruto (PIB) de la región también se redujo y en 2023 representó el 2.8%. Pese a esto, las entradas de la región representaron el 14% del total mundial en 2023, participación que es mayor al promedio de la década de 2010 (11%).













