La inteligencia artificial (IA) representa una oportunidad para que la región de América Latina y el Caribe (LAC) acelere su desarrollo económico, social y tecnológico. Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la adopción de estrategias ambiciosas y flexibles en IA podría permitir a los países de la región superar las vías tradicionales de desarrollo y alcanzar un progreso más rápido que con tecnologías previas.
Uno de los principales beneficios de la IA es el aumento en la eficiencia de las industrias, lo que permitiría a los países de la región reducir la brecha de productividad con los líderes globales. Además, de acuerdo con el informe “Inteligencia Artificial: Marco para el Desarrollo Interamericano de Grupos Bancarios”, la IA podría impulsar innovaciones adaptadas a los desafíos locales, posicionando a LAC como referente en aplicaciones específicas de esta tecnología. La investigación y el desarrollo (I+D) también podrían acelerarse significativamente, ayudando a cerrar la brecha de innovación con otras economías más avanzadas.
Desafíos y riesgos
La adopción de la IA en la región enfrenta barreras estructurales, como la falta de infraestructura digital adecuada, escasez de talento especializado y bajos niveles de inversión en investigación. De acuerdo con el Índice Global de IA, los países de la región se encuentran por debajo de los líderes mundiales, superando solo a África en capacidades de IA. Dentro de la región, Brasil, Chile y Uruguay encabezan el ranking de preparación en IA, mientras que países como Haití, Venezuela y Nicaragua enfrentan mayores rezagos, según el informe.
Otro reto que reconoce el BID es la desigualdad en la intensidad de uso de las tecnologías. Estudios indican que, aunque la brecha en la adopción de tecnologías entre países ricos y pobres se ha reducido, la diferencia en la forma en que estas se utilizan sigue siendo significativa, explicando hasta el 75% de las diferencias en ingreso per cápita a nivel mundial. Sin inversiones adecuadas en capacitación y desarrollo tecnológico, la brecha entre LAC y las economías de altos ingresos podría aumentar.
La infraestructura digital de la región también necesita mejoras para facilitar el desarrollo y adopción de IA. Según el Índice de Preparación en IA del FMI, la infraestructura digital de LAC tiene un puntaje de 0.1 sobre 0.25, por debajo del promedio de 0.18 en economías avanzadas. En la región, Chile, Brasil y Argentina lideran en infraestructura digital, mientras que países como Paraguay, Bolivia y Ecuador presentan rezagos significativos. Además, la penetración de computadoras en los hogares sigue siendo baja, con Uruguay (69.5%), Argentina (62.6%) y Chile (60.2%) a la cabeza, pero muy por debajo del 83.1% de Estados Unidos.
Otro aspecto crítico es la disponibilidad y gestión de datos. La región se encuentra en una etapa temprana en la creación de ecosistemas de datos, con muchas informaciones todavía en formatos físicos. Brasil lidera en disponibilidad de datos con una puntuación de 53.6 sobre 100, seguido de Colombia (51.7) y Uruguay (50.8), mientras que países como Bolivia (20.8) y Costa Rica (30.5) presentan grandes desafíos.
El talento humano sigue siendo una de las principales barreras para el desarrollo de IA en la región. De acuerdo con el Índice Latinoamericano de IA (ILIA), la región tiene un puntaje promedio de 37 sobre 100 en formación de habilidades en IA. La penetración de habilidades en IA en la población es del 0.1%, muy por debajo del 0.32% global. Solo seis países superan el promedio regional: Argentina, Costa Rica, Chile, Colombia, México y Uruguay. Además, solo Brasil, México y Chile cuentan con programas de doctorado en IA en universidades de prestigio internacional.
En el sector empresarial, la adopción de inteligencia artificial también es limitada. En la industria manufacturera, por ejemplo, la tasa de adopción de IA en Colombia en 2019-2020 fue del 6%, frente al 12% en Estados Unidos en 2017. Cuando se considera solo el uso de machine learning, la tasa de adopción en Argentina y Colombia es del 1%, muy por debajo de la observada en economías avanzadas.
Hacia una IA responsable
A pesar de los desafíos, según los datos la región ha mostrado liderazgo en la promoción de un uso ético y responsable de la inteligencia artificial. En 2019, el BID lanzó la iniciativa Falrlac, que busca fomentar la implementación de principios éticos en IA mediante auditorías algorítmicas y marcos de gobernanza de datos. Además, varios países han aprobado legislaciones de protección de datos personales, aunque la implementación sigue siendo desigual y muchas autoridades carecen de personal técnico especializado.
Para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial, el BID recomienda a LAC realizar inversiones estratégicas en infraestructura, educación y desarrollo tecnológico. De lo contrario, corre el riesgo de quedar rezagada en un mundo donde la inteligencia artificial está transformando rápidamente la economía y la sociedad.












