A pesar de que las autoridades insisten en justificar la alta incidencia en las muertes por accidentes de tránsito en un exceso de vehículos en el país y violaciones de las normativas vigentes de parte de los conductores, también hay mucho de responsabilidad en el propio Estado, que acostumbra a “legalizar” asuntos que a todas luces son ilegales y no se deben permitir.
Un ejemplo claro es el de los neumáticos o “gomas” usadas para vehículos. En República Dominicana es legal la importación, comercialización y venta de neumáticos usados, independientemente de que estén lisos, en mal estado y, obviamente, no aptos para su uso.
Esa es causa constante de accidentes, pues, a alta velocidad, una goma vieja tiende a explotar y provocar descontrol al conducir. Pero resulta que el Estado es el principal promotor de su uso en el país. Incluso, aquí hay empresas “recauchadoras” de gomas viejas para uso, nada más y nada menos, que de camiones de carga. ¡Qué barbaridad!











