El ministro de Energía y Minas (MEM), Joel Santos Echavarría, valoró los aportes que hace la energía renovable al parque de generación dominicano, pero que, al mismo tiempo, resulta ser más inestable. Afirma que es necesario crecer con planta base (energía térmica) sin dejar de aumentar la participación de las energías alternativas.
“La energía renovable es buena, pero es más inestable”, indicó el ministro, quien destacó que hay una dinámica que se da con la energía eólica, ya que el viento sopla de día en el Sur y de noche en el Norte. A su entender, aún falta trabajar el almacenamiento de las renovables.
Afirma que es necesario seguir crecimiento con planta base (energía térmica) y seguir creciendo en renovable. Lo importante, indica, es que el sistema se mantenga diversificado. Refiere que un 80% de cualquier fuente, sea de renovable o lo que sea, representa un riesgo para la estabilidad del sistema.
El ministro refirió que la ventaja que tienen países como Costa Rica es que pueden avanzar más rápido en la interconexión en la región, mientras que República Dominicana, por ahora, no puede hacerlo. “Por eso, cuando el presidente Luis Abinader decía lo de Puerto Rico hace todo el sentido del mundo y lo es hasta desde el punto de vista de inversión”, afirmó durante un encuentro con periodistas en la sede de institución estatal.
Destacó que el sector energético ha sido el segundo sector que más inversión extranjera ha traído a República Dominicana luego del turismo con poco más de US$1,000 millones en 2024, otros US$1,000 millones en 2023 y US$750 millones en 2022. Esto quiere decir, afirmó, que el sector energético no es sólo la pieza clave para los demás sectores, sino que directamente aporta a la estabilidad económica del país, lo cual, dice, es gracias a estos proyectos renovables que hay.
Informó que el plan es que al 2030 alrededor del 30% de las fuentes de energías provengan de las renovables. “Estamos en un 25% ahora”, señaló el ministro, al tiempo de afirmar que lo conveniente es que el sector esté diversificado. Lo dice porque, a su entender, cada una tiene sus pros y sus contras cuando se trata de sostenibilidad.
Indicó que el gas natural es una gran fuente de transición energética, por lo que el país apuesta a este combustible, sin embargo, refiere que esta fuente tiene un tema de sensibilidad geopolítica. Dice que si en alguna zona trancan un barco hay un problema.
En todo caso, prevé, con los proyectos que se ejecutan en el país a base de gas natural, el precio del “spot” en 2028 debe caer por lo menos cinco centavos de dólar el kilovatio hora. Destaca que ahora mismo hay en energía base alrededor de 4,000 megavatios, mientras que en desarrollo son otros 2,179 megavatios de aquí al 2028.
Respecto a los nuevos proyectos de energía renovable que se aprueban de ahora en adelante, reveló que todos deben ser aprobados con requerimiento de por lo menos el 50% de su capacidad de almacenamiento.
Experiencia
Santos Echavarría explica que en lo que compete a energía él llevaba ventaja porque estaba en el gabinete que trabaja este tema, por lo que no le fue difícil asumirlo. En lo que compete a minas, refiere que cuando fue ministro de la Presidencia le habían pedido intervenir en cuanto al desarrollo de la industria.
“Lo que sí me he encontrado aquí es que la minería demanda mucho tiempo. Uno puede pensar que este es un ministerio de energía y algo de minas. No, no, no, es Energía y Minas. Este Ministerio tiene muchas instituciones que son adscritas, pero que también tienen su independencia operativa. Entonces, tenemos que trabajar muy de la mano con estas instituciones para que la política pública pueda fluir”, explicó.
Aseguró que trabaja muy de la mano con Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), con quien se sentó desde que llegó al Ministerio para coordinar acciones.
Santos Echavarría hace un paralelismo entre el sector energético y un río. A su entender, cuando se tiene generación, transmisión, distribución y regulación. “La generación es río arriba, la transmisión es en el medio y la desembocadura es la distribución. todo lo que hace río arriba repercute río abajo, pero lo puedes hacer muy río arriba y a mitad, pero si en la desembocadura tienes un problema, todo el resultado se ve afectado”, refiere el ministro de Energía y Minas.
Avance
Asegura que muchas cosas positivas están pasando en la industria eléctrica dominicana, siendo, incluso, un ejemplo en muchos aspectos. Entre los puntos positivos, refiere, está la generación ha experimentado una de las transformaciones más impactantes en los últimos 25 años. Dice que, en cierto modo, eso ha pasado un poco desapercibido.
Refiere que en 2000 el 88% de la generación era a base de combustibles fósiles, mientras que hoy, ese fuel oil #2 y #6, que era lo que predominaba en la matriz eléctrica, hoy día no llega al 10%. “Tenemos una matriz energética completamente diversificada con alrededor de 30% de gas natural, 23% de carbón, 25% en renovable (fotovoltaica, eólica y biomasa), un 5% de hidroeléctrica y algo de fuel oil”, asegura el ministro.
Avance confiable
Con relación al proyecto energético de Manzanillo, Joel Santo Echavarría explicó que hay ahí tres plantas. La primera es de Energía 2000 que debe estar en operación a finales de este año con 414 megavatios.
Reveló que este año, contando la de Energía 2000, se prevé la inauguración de tres plantas generadoras a gas natural, entre las que están Energas IV en San Pedro de Macorís, de 130 megavatios, y el cierre de ciclo de Ciba en Boca Chica, que son otros 68 megavatios.
Al tiempo de destacar los avances que ha logrado el país en materia de generación, Santos Echavarría admite que el gran reto del país está en la distribución. Sin embargo, indica que los cambios son lentos. En este sentido, destacó que se están estipulando entre US$200 y US$300 millones anualmente en inversión para mejoramiento de redes.













