El sector privado de República Dominicana considera que el crecimiento económico de América Latina, incluido este país, necesita ser abordado de manera sistémica a través de cuatro pilares clave enfocados en crear ecosistemas más resilientes, establecer marcos regulatorios modernos y fomentar alianzas entre el sector público y privado que transformen las realidades actuales. Sin embargo, para ello es necesario la inversión, innovación e inclusión.
Así lo indicó Celso Juan Marranzini, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), durante su intervención en la plenaria del “Diálogo Empresarial de las Américas” (ABD, por sus siglas en inglés). Esta iniciativa, liderada por el sector privado y facilitada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se llevó a cabo en el hotel Marriott de Santo Domingo.
Entre las recomendaciones preliminares presentadas antes de la celebración de la X Cumbre de las Américas y de la V Cumbre Empresarial de las Américas, en diciembre, Marranzini destacó la necesidad de fortalecer el entorno institucional y normativo; promover la integración comercial y la interoperabilidad digital; desarrollar capacidades productivas resilientes al cambio climático; y garantizar un entorno de seguridad jurídica y sostenibilidad fiscal que incentive la inversión.
“Hoy nos reúne un propósito común: construir juntos una visión compartida para un hemisferio más seguro, más sostenible y con mayores oportunidades para todos“, afirmó Marranzini durante el evento, que reunió a más de 70 empresas y asociaciones empresariales, así como a ministros del Gobierno dominicano, incluidos Roberto Álvarez (Relaciones Exteriores), Joel Santos (Energía y Minas) e Ito Bisonó (Industria, Comercio y Mipymes), entre otros funcionarios.
No obstante, recalcó que la seguridad debe verse en términos amplios: ciudadana, alimentaria, energética, hídrica y, sin duda, económica. “Sin inversión, sin innovación y sin inclusión, no hay seguridad verdadera“, recalcó el empresario.
Marranzini resaltó que en los últimos meses los grupos de trabajo del Diálogo Empresarial de las Américas han mantenido conversaciones “profundas, francas y orientadas a la acción”. “De la mano del BID, hemos producido documentos técnicos y recomendaciones que no son simplemente aspiracionales, sino que representan un compromiso real del sector privado con el desarrollo de nuestra región”, enfatizó.
Detalló que los desafíos más apremiantes han sido abordados en diversas áreas como comercio digital, inteligencia artificial, financiamiento, infraestructura, salud, energía y capital humano. Marranzini agregó que hoy se requiere más que nunca liderazgo colectivo, visión y valentía para tomar decisiones que promuevan la competitividad, la sostenibilidad y el bienestar compartido.
“El crecimiento sostenible de los países no es posible sin la articulación entre gobiernos, empresas y sociedad civil”, destacó el presidente ejecutivo del Conep al agradecer al Gobierno dominicano por su apertura al diálogo y su interés en alinear las propuestas del sector privado con su visión.
“En nombre del Conep y del sector privado dominicano, reafirmamos nuestro compromiso con este proceso. Estamos listos para seguir construyendo puentes, impulsando reformas y, sobre todo, siendo parte activa de las soluciones que necesita nuestra región”, puntualizó Marranzini.
En cuanto a la Cumbre, se prevé que se celebre en diciembre de 2025 en Punta Cana bajo el lema “Construyendo un hemisferio seguro, Sostenible y de Prosperidad Compartida”. Según lo indicado por el gobierno dominicano, como anfitrión, se abordará la seguridad humana desde una perspectiva multidimensional, enfocándose en áreas clave como la seguridad ciudadana, alimentaria, energética e hídrica.













