El contacto directo con tendidos eléctricos y cables se erige como el principal responsable de las muertes por electrocución en República Dominicana, cobrando la vida del 90.6% de las 204 víctimas registradas por esta causa en 2024. Así lo revela el informe anual de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que detalla que las electrocuciones representaron el 4.3% del total de 4,700 muertes accidentales o violentas ocurridas en el país durante el pasado año.
El documento estadístico desglosa que, además de los tendidos eléctricos, otras causas de fallecimiento por electrocución incluyeron descargas eléctricas por rayos (2.45%), accidentes con electrodomésticos como neveras, congeladores y ventiladores (3.43%), y el contacto con otros objetos conductores (3.43%).
Detalla que a lo largo del período 2007-2024, el país acumuló un total de 3,391 fallecimientos por electrocución, mostrando una ligera tendencia a la reducción, aunque no exenta de fluctuaciones significativas.
En tanto, indica que en 2007 se registraron 254 casos, la cifra descendió a 204 en 2024, representando una disminución general del 19.6%. El promedio anual de este período se sitúa en 188 fallecimientos.
Sin embargo, el informe de la ONE pone de manifiesto un preocupante aumento del 21.43% en las muertes por electrocución en 2024 en comparación con el año anterior, lo que podría indicar un repunte circunstancial. Explica que las causas de este incremento podrían estar ligadas a eventos específicos, condiciones climáticas extremas o fallas en las medidas de seguridad eléctrica.
Subraya que los años con el mayor número de muertes por esta causa fueron 2007 (254 casos), 2008 (219) y 2013 (216). La cifra de 204 fallecimientos en 2024 se ubica ligeramente por encima del promedio histórico del período.
Por edad
En 2024, las muertes por electrocución afectaron de manera desproporcionada a personas jóvenes y de mediana edad, concentrándose el 50% de los casos en el grupo de 20 a 44 años. Los rangos etarios con mayor incidencia fueron los de 30 a 34 años (12.75%), 25 a 29 años (10.29%) y 40 a 44 años (9.80%), lo que evidencia una elevada exposición en la población económicamente activa.
De igual forma, señala que entre 2009 y 2024, la tasa bruta de muertes por electrocución en el país experimentó una leve reducción, pasando de 2.05 por cada 100,000 habitantes en 2009 a 1.89 en 2024, lo que significa una disminución de 0.16 puntos.
Los años con mayor incidencia fueron 2013 (2.21), 2010 (2.20) y 2012 (2.14) por cada 100,000 habitantes, cifras que superan el promedio general del período, situado en 1.81 muertes por cada 100,000 personas. El informe califica este comportamiento como una “estabilidad relativa en las tasas de electrocución”.
Distribución geográfica
El mapa territorial de las tasas brutas de electrocución por provincia en 2024 revela una distribución desigual. Las provincias con las tasas más elevadas fueron Pedernales (5.54), Monseñor Nouel (4.52) y Monte Plata (4.15) muertes por electrocución por cada 100,000 habitantes, superando significativamente el promedio nacional.
En contraste, indica que varias provincias no reportaron casos de electrocución en 2024: Hato Mayor, Monte Cristi, Valverde, Hermanas Mirabal y El Seibo registraron una tasa nula, indicando la ausencia de muertes por esta causa en esas demarcaciones.













