Israel tiene abiertos, además del frente de guerra con Hamás, en la Franja de Gaza, otros conflictos que pudieran mellar aún más su reputación como Estado: la opinión pública internacional con diferentes ópticas del contexto y una conflagración que asfixia la más mínima posibilidad de defensa en un espacio neutral. Su derecho a existir ha sido puesto en entredicho hasta por quienes conocen bien a fondo el origen del conflicto.
Una comisión de investigación de Naciones Unidas (ONU) llegó a una conclusión: Israel está cometiendo genocidio contra los palestinos en Gaza. Establece que existen motivos razonables para concluir que cuatro de los cinco actos genocidas defi nidos por el derecho internacional se han llevado a cabo desde el inicio de la guerra contra Hamás en 2023. La batalla moral ante la opinión pública es uno de los principales frentes del Estado judío.
Desde su creación, en 1948, hay una cualidad que ha sido puesta a pruebas más de una vez: su resiliencia. Las guerras y los conflictos bélicos, incluyendo intifadas, han estado presente en el escenario cual si fueran parte de un guion. Y que conste: ninguno de estos episodios ha sido iniciado por Israel, más bien ha tenido que demostrar en el campo de batalla que su apuesta por la paz, a pesar de lo hostil de su entorno, es irrenunciable.
“Cuando pierdes tu poder de disuasión en una zona donde el que quiere paz debe prepararse para la guerra, si le imponen la guerra tiene que salir y lucharla. Israel logró, básicamente, darle vuelta a esa situación de estar en un punto de una disuasión totalmente erosionada, a tener una capacidad de disuasión sumamente importante”, explicó Roni Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) al ser cuestionado por elDinero durante una rueda de prensa en Tel Aviv.

La primera guerra que enfrentó fue al día siguiente en que David Ben Gurión proclamó el Estado de Israel en cumplimiento de la Resolución 181, de Naciones Unidas, que establece la creación de dos Esta-dos: uno judío y otro árabe. El enfrentamiento bélico fue contra Egipto, Siria, Líbano, Transjordania e Irak. Israel obtuvo la victoria y amplió su territorio más allá del asignado.
No bien salió del primero, comenzó el otro. Se trató de la crisis del Canal de Suez (1956). La causa fue la nacionalización del canal por Egipto y bloqueo del paso marítimo a Israel, que luchó junto a Francia y Reino Unido contra Egipto. Israel ocupó el Sinaí, pero se retiró por presión internacional.
En 967 la experiencia bélica se puso a pruebas con la Guerra de los Seis Días. Entre las causas estuvieron las tensiones regionales y bloqueos egipcios. Aquí enfrentó a Egipto, Siria y Jordania. Israel volvió a ganar, ocupando Gaza, Cisjordania Jerusalén Este, Sinaí y los Altos del Golán.
En 1973 Egipto y Siria intentan recuperar los territorios perdidos en la Guerra de los Seis Días de 1967. Fue la llamada Guerra del Yom Kipur. El conflicto fue sangriento y con grandes pérdidas. La seguridad del Estado se confi ó. Israel logra repeler el ataque, pero con costos diplomáticos y humanos significativos.
Tras los ataques de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) desde el sur del Líbano, Israel se ve obligado a entrar al territorio y ocupa Beirut, la capital. En esa oportunidad surgió Hezbolá.
En los años 2008, 2012, 2014, 2021 fueron las guerras en Gaza por los ataques constantes con cohetes y otras formas de violencia patrocinadas por Hamás y otros grupos palestinos. Hubo bombardeos intensos, miles de muertos, sin solución definitiva y recurrentes escaladas de violencia.
Hubo otros conflictos, como los levantamientos populares contra la ocupación del territorio de Gaza por parte de Israel, ocasión en la que el Estados judío decidió salir unilateral-mente en 2005 y sacar a más de 8,000 de sus ciudadanos. En junio de este año fue el enfrentamiento de 12 días con Irán y desde octubre de 2023 está la guerra contra Hamás en el territorio de Gaza.
A pesar de todo esto, que, por supuesto tiene un efecto a veces irreversible sobre la economía, Israel es un país económicamente desarrollado. De eso no hay duda. Sus números establecen que es comparable a las economías europeas con un producto interno bruto (PIB) que este año estará sobre los US$540,100 millones y per cápita de casi US$50,000. Los últimos 20 años ha sido de crecimiento constante.
La expansión de la economía, por supuesto, se vio interrumpida por la guerra iniciada contra la organización terrorista Hamas tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Sus efectos han sido devastadores. Tiene dos objetivos fundamentales con la ofensiva contra Hamas: liberación de los 48 que aún están en cautiverio y desmantelar la organización terrorista para que no sea más un peligro para la paz de la región.
El profesor de Economía Política de la Universidad Hebrea de Jerusalén e investigador principal del Instituto Nacional de Estudios de Seguridad, Esteban Klor, afirmó que la guerra está resultando muy costosa para la sociedad israelí y que la fecha habría costado alrededor del 15% del PIB, es decir, más de US$81,000 millones. Para Klor, lo peor es que “no está claro cómo la economía se recuperará de esta guerra”.
La economía ha tenido períodos de recuperación, pero uno rehenes de los más destacados fue el que se produjo luego de la Intifada (2002-2006), lo cual, según Klor, tiene que ver con que tiene un PIB compuesto por sectores de avanzada. “Israel tiene un nivel de vida bastante alto, comparable con los países europeos”, explica el economista.
Milagro
De acuerdo con Klor, se habla mucho del milagro económico israelí. En este orden, a modo de comparación y referencia, indica que en 1962 el PIB era inferior al de Argentina y en 2022 llegó a ser el doble.
“Cuando hablamos de la economía israelí nos referimos a un país que se ve a sí mismo como perteneciente a Europa, a pesar de que no es europeo”, dijo, al tiempo de referir que no fue afectado por la crisis de 2008 con la caída de instituciones financieras de Estados Unidos.
El economista se refiere, además, a uno de los problemas retos que debe enfrentar Israel, que es el costo de las cosas. Destaca que es uno de los más costosos entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con un 38% más caro que el promedio de este bloque de países. Identifica el problema en que la economía israelí “es como un país isla”, ya que, por ejemplo, en Europa todos los países tienen las fronteras abiertas a su alrededor y pueden exportar e importar libremente, lo cual no sucede en el caso de Israel.
“No tenemos esos privilegios. Somos un país pequeño y en cierta forma isla porque todo lo que importamos es por vía aérea o marítima y muy poco comercio internacional con los países limítrofes. Y tenemos una estructura que es de muchos monopolios”, explica Klor.
Klor destacó que, a pesar de sus retos, Israel está entre los países más ricos del mundo, ubicándose en el puesto 29 por el PIB per cápita. De lo que sí está seguro es de que la alta tecnología es la locomotora que impulsa el crecimiento económico de Israel.
Explicó que uno de los principales retos fue cuando en 1985 enfrentó una inflación que subió casi al 500% y es Israel cuando casi se declara en quiebra (default), cambiando el plan económico de manera radical y se logra la estabilidad macroeconómica.

Al referirse a los procesos que llevaron a Israel a tener la llamada “década perdida”, menciona la crisis petrolera de 1973 y 1979, las guerras de 1967, la de Yom Kipur en 1973 y la guerra del Líbano en 1982.
Además, contó, había un banco central que dependía totalmente del Gobierno, lo que significa que el proceso inflacionario empieza porque esa institución imprimió divisas para pagar el gasto estatal, permitiéndole a la administración del Estado tener déficit fiscal.
Como aspecto positivo, en 2010 se creó la Ley del Banco Central convirtiéndolo en una institución totalmente independiente, incluyendo la creación del comité monetario para decisiones clave. Su director es nombrado una vez cada cinco años y la entidad tiene prohibido imprimir para comprar deuda del Estado.

Cambios
Explicó que en 1977 hay un cambio de partido en el Gobierno al pasar del Partido Laborista al Likud, fundado por Menájem Beguín, quien asume como primer ministro en ese año. Según indicó, ahí se inició un cambio en la política económica. Respecto a la deuda pública, el economista refirió que a principios de los 60 estaba en un 60% del PIB y empezó a subir hasta llegar a más de un 200% en 1984. Sucedió, explicó, que para 1985 había muy pocos países dispuestos a seguir financiando a Israel, lo que implicó un cambio radical en la política económica del país.
Respecto al tipo de cambio, explicó que desde los años 50 existía la lira israelí, que costaba alrededor de 1.8 por dólar y en 1974 ya estaba a seis por uno. “En la década de 1980 cambiamos la moneda al shekel, por-que ya era casi 40 liras por un dólar. A partir de 1985 la moneda se estabiliza”, explicó.
Sostuvo que en los últimos años la moneda israelí ha sido muy fuerte y estable, la cual, incluso, apreció su valor respecto al dólar. Para que esto suceda, refirió, fue necesario el surgimiento de un gobierno de unidad nacional y la población entendió la necesidad de los ajustes fiscales profundos.
Además, indica, Israel es, entre los países desarrollados, el que más invierte en investigación y desarrollo (I+D) de manera constante en los últimos 40 años.
Destaca que Israel es uno de los países líderes en inversión en investigación y desarrollo (I+D) a nivel mundial. En 2022, destinó aproximadamente el 6.02% de su PIB. Esta cifra lo coloca por encima de potencias como Estados Unidos, Alemania o Japón en términos relativos. La media de los países de la OCDE ronda el 2.7% del PIB.
Según datos del Banco Mundial, Israel ha mantenido una inversión superior al 4% durante más de una década, lo que refleja su fuerte enfoque en in-novación tecnológica, defensa, medicina y agricultura avanzada. Este compromiso ha convertido a este país en la famosa “Start-Up Nation”, con miles de startups activas y una sólida infraestructura de investigación académica y empresarial.

Efectos
En cuanto a los efectos de la guerra contra Hamas, explicó que en 2022 el déficit fiscal era cero, pero desde que inició el conflicto ha sido mayor al 5% anual. “El Gobierno justifica esto diciendo que son los gastos en seguridad”, señaló.
Cuando se refiere a la inflación, destaca que el Banco Central ha sido tan efectivo en esta función que, a pesar de establecerse una meta de entre 1% y 3%, muchas veces ha estado más cerca del rango más bajo, lo que obliga a las autoridades tratar de lograr que aumentara.
Para Klor, la guerra no ha ayudado al primer ministro Benjamín Netanyahu, pues antes del conflicto el nivel de aprobación era de 50% y ahora no llega a ese nivel de aprobación.

Informe de la comisión la ONU
Una comisión de investigación de Naciones Unidas llegó a la conclusión que Israel está cometiendo genocidio en Gaza. El informe indica que existen motivos razonables para concluir que cuatro de los cinco actos genocidas definidos por el derecho internacional se han llevado a cabo desde el inicio de la guerra contra Hamás en 2023: matar a miembros de un grupo, causarles graves daños físicos y mentales, infligir deliberadamente condiciones destinadas a destruir al grupo e impedir nacimientos. Entre las pruebas, además, el informe cita declaraciones de líderes israelíes, entre los que está el primer ministro Benjamín Netanyahu.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Roni Kaplan, rechazó los informes sobre un supuesto genocidio en la Franja de Gaza, y señaló que la mayoría de las bajas reportadas por Hamás corresponden a hombres en edad de combate, no a civiles.
“La enorme mayoría de los muertos en Gaza son hombres en edad de combate. Si hubiera un genocidio, las muertes deberían distribuirse de manera igualitaria entre edades y géneros”, enfatizó Kaplan.
Tras lamentar la muerte de civiles en el conflicto, señaló que el entorno urbano de Gaza, construido por Hamás en los últimos 18 años, es “el campo de guerra urbana más complejo de la historia de la humanidad”, lo que dificulta las operaciones militares sin afectar a la población civil.
Kaplan explicó que Israel mantiene dos objetivos centrales en la guerra actual, la liberación de los secuestrados, vivos o fallecidos, para su retorno a sus familias y el desmantelamiento total de Hamás, tanto desde el punto de vista militar como de su estructura de gobierno.
“Es importante que ustedes, como periodistas dominicanos, transmitan a su país la complejidad que tiene este conflicto. Hoy la gente lo ve como algo en blanco y negro, pero no es tan así”, dijo el portavoz de las FDI.












