La tasa global de desempleo se mantendrá en torno al 4.9% en 2026 (185.8 millones de personas), repitiendo los porcentajes de 2024 y 2025, según las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que sin embargo alerta de una ralentización en la mejora de las condiciones laborales.
En su informe sobre tendencias sociales y de empleo para 2026, la OIT también prevé que la tasa de desempleo baje al 4.8% en 2027 (186.9 millones de personas).
En Europa, la tasa de desempleo se mantendría en el 5.5% tanto en 2026 como en 2027, el mismo porcentaje que en los dos años anteriores, lo que en cifras absolutas significaría 24.9 millones de desempleados en este ejercicio y 24.7 millones en el próximo.
Para toda América, la OIT sitúa la tasa de desempleo en el 5% en 2026 y 2027, una décima menos que el pasado año, o 26.7 millones de personas para este año y 26.4 millones en el próximo.
El informe también muestra que la tasa de desempleo juvenil se mantendrá a niveles altos a nivel global, del 12.3% para 2026 y 2027, sólo una décima menos que en 2025.
La OIT advierte en su estudio que el porcentaje de personas con empleo informal aumentó en la última década y estima que 2,100 millones de personas se encuentran en esta situación, por lo que más de la mitad de los trabajadores tiene un acceso limitado a la seguridad social y a sus derechos laborales.
Esto afecta especialmente a regiones como Latinoamérica y el Caribe, donde entre 2024 y 2025 bajó el desempleo y se crearon 4.4 millones de nuevos puestos, pero 2 millones fueron informales.
Los países de la zona donde hay mayor presencia de empleos informales son Ecuador, México, Paraguay y Perú, señaló la OIT.
Por otro lado, la organización con sede en Ginebra ha detectado en los países del Caribe una falta de profesionales de la sanidad y la educación, que se marchan atraídos por los salarios de países más desarrollados.
Problemas similares se dan en la Unión Europea, donde el 98% de las ocupaciones analizadas acusan falta de personal en al menos un país.
En esta región, las mayores demandas se observan en el personal de enfermería, y también en soldadores, cocineros y electricistas, siempre según la OIT.
Por otro lado, la organización advierte que desde 2015 se ha ralentizado a nivel mundial el descenso de trabajadores en pobreza extrema, que actualmente representan el 7.9%, es decir, 284 millones de trabajadores que ganan menos de US$3.
En el informe, la OIT alertó de la amenaza que en el mercado laboral plantea la inteligencia artificial, especialmente para los jóvenes con títulos universitarios en búsqueda de su primer empleo “porque tienden a trabajar en ocupaciones más vulnerables” a esta nueva tecnología.
Además, la OIT señaló que, aunque los jóvenes con educación superior sufren tasas de desempleo menores a la media general en su edad, no ocurre así en los países de bajos y medios ingresos, donde a menudo enfrentan mayores tasas de paro que sus compañeros menos formados, más dispuestos a aceptar trabajos informales.








