La producción de azúcar en República Dominicana está retomando su ritmo de crecimiento, luego de la caída de -22% que mostró en la zafra 2022-2023, debido a los efectos de una severa sequía, además de limitaciones en los procesos de producción.
Para la presente zafra azucarera 2025-2026, que se inició en el cuarto trimestre del año pasado, la estimación de producción es de 582,563 toneladas métricas (TM), lo que supondría un aumento de 11.8% respecto a las 520,831 TM producidas durante la molienda anterior 2024-2025.
El Decreto 587-25, mediante el cual el Poder Ejecutivo aprueba el inicio de la zafra azucarera con base en las recomendaciones del Instituto Azucarero Dominicano (Inazucar), indica que los cuatro productores locales, entre ellos uno estatal, proyectan moler 5 millones 704,649 TM de caña, entre propia y de colonos, con lo cual alcanzarían la producción estimada de 582,563 TM de azúcar. Así, el rendimiento promedio sería de 9.8%.
La falsedad de Porvenir
De acuerdo con estándares internacionales, el rendimiento ideal de una molienda debería ser de 12%. En el caso dominicano, el rendimiento esperado podría ser menor, incluso, que el estimado de 9.8%.
Esto así, porque el ingenio estatal Porvenir, que es el que tiene los rendimientos más bajos, está proyectando un utópico 13.3%, pero en la zafra pasada no llegó ni al 1%.
Los demás ingenios, proyectan rendimientos parecidos a los de años anteriores, como el caso de Central Romana que espera un 9.5%, el Ingenio Cristóbal Colón con 10.3% y el Central Barahona con 9.1% de estimaciones para esta zafra.
La proyección que han presentado las autoridades del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), propietario del Ingenio Porvenir, están muy por encima, no solo del estándar máximo ideal, sino, además, de su promedio de rendimiento de años anteriores. De hecho, ese ingenio, bajo administración estatal, es el único que opera con deficiencias tan elevadas, que arroja pérdidas cada año.
Los demás molinos azucareros son privados (Romana y Cristóbal Colón), mientras que el Barahona es estatal, pero arrendado desde hace décadas a una empresa privada.
Producción y consumo
La producción de azúcar en el país es en dos condiciones: la crudo o crema (72.7% estimado este año) y crudo convertida a refino o blanca (27.3%).
Cada año Estados Unidos aprueba una cuota preferencial de importación de azúcar desde República Dominicana. Se le llama preferencial, porque es una cantidad específica que se paga a un precio rentable, el cual muchas veces supera los valores promedio del mercado mundial. Para este año, como en los anteriores, la cuota de exportación hacia Estados Unidos es de 189,343 TM.
Esa cantidad se distribuye entre los tres ingenios privados: Central Romana exportará el 52.2% con 98,837 TM, Cristóbal Colón el 30.5% (57,863 TM) y el Ingenio Barahona tendrá el 17.2% de la exportación, equivalente a 32,643 TM. El ingenio Porvenir no exporta.
Las restantes 393,220 TM de azúcar estimadas para este año son las que suplirían el mercado local, con una proporción de 40.4% refino y 59.6% crema. En caso de que esa cantidad no sea suficiente para suplir el mercado local, el Gobierno, a través del Inazúcar, autoriza cuotas de importación.
En tanto que, si la producción local abastece el mercado local y sobra azúcar, se determinan varias opciones: es posible que se quede como reserva para el año siguiente; también, los productores tienen la opción de exportarla hacia otros mercados distintos a Estados Unidos, ya sea hacia Haití o hacia varios países de Europa, por medio del Acuerdo de Asociación Económica, conocido como EPA.
La producción de azúcar para abastecer el mercado local va en una proporción mayor hacia el consumo industrial, como son las reposterías, dulcerías y fábricas alimenticias de productos que, si bien no son dulces, tienen contenido de azúcar en su composición fabril. Otra proporción es la que se vende a granel como ingrediente para los consumidores finales.
Optimismo
El presidente de la Unión Nacional Azucarera (Unazucar), César Heredia, dijo que este 2026 apunta a ser un buen año para la industria azucarera local, debido a que se han superado algunas dificultades que le afectaron en zafras anteriores. Está el caso del Central Romana, que tenía una sanción de parte de Estados Unidos que le prohibía exportar azúcar hacia esa nación, debido a supuestas violaciones de derechos humanos de su personal.
Esa situación obligó a una redistribución de las cuotas del mercado local e internacional, a los fines de que el país no incumpliera su cuota asignada de exportación. Sin embargo, esa situación se superó y la sanción fue levantada, por lo que la redistribución de la cuota volvió a la normalidad.
Otra dificultad citada por Heredia y ya superada es la relativa a los problemas que causó la sequía de hace varios años y posterior exceso de lluvias en otras temporadas. La caña de azúcar, dijo, tiene la característica de que se produce con efectividad en ambientes donde no puede haber exceso de agura, pero tampoco exceso de sequía.
Es como un punto medio, que cuando se altera el clima provoca menos rendimiento de esa gramínea, lo cual impacta en la cantidad de azúcar que se extrae de su molienda. Con esas trabas superadas, la zafra 2025-2026 apunta a ser exitosa, expresó Heredia.












