El aumento en los precios de los combustibles no representa el principal riesgo fiscal para República Dominicana, en comparación con el impacto del sector eléctrico, cuyo subsidio lleva varios años absorbiendo los US$1,500 millones y pudiera ser mayor este 2026. Así lo afirmó Raúl Ovalle, quien aseguró que “el tema de la gasolina es el menor de los problemas” dentro del presupuesto público.
Ovalle explicó que el subsidio a los combustibles, aunque relevante, tiene un peso relativamente menor: “Ese es el ‘pocket money’ del presupuesto; el verdadero problema está en el sector eléctrico”.
El presupuesto inicial contemplaba RD$12,000 millones, pero el aumento del petróleo ha elevado el subsidio semanal de unos RD$150 millones a cerca de RD$1,700 millones, lo que muestra la presión creciente sobre las finanzas públicas ante el actual entorno internacional.
En contraste, el subsidio eléctrico representa una carga estructural mucho mayor. “Estamos hablando de entre US$700 millones y US$2,000 millones dependiendo de cómo se mida, y podría aumentar significativamente con precios altos del petróleo”, explicó.
En un escenario donde los precios del crudo se mantengan elevados durante un período prolongado, el impacto fiscal podría intensificarse de forma considerable, agregó el economista.
En ese sentido, advirtió que la magnitud del impacto dependerá no solo del nivel de los precios, sino de su duración. “La intensidad y persistencia del shock es lo que va a determinar realmente el efecto sobre la economía”, señaló, al comparar el escenario actual con episodios como la crisis financiera de 2008-2009 y la Primavera Árabe, cuando también se registraron aumentos en los precios energéticos.
Ante este escenario, el economista anticipó un cambio en la política pública. “El Gobierno tendrá que moverse de subsidios generalizados a subsidios focalizados en los hogares más vulnerables”. Ya se han comenzado a desmontar medidas como el congelamiento general de precios de combustibles, manteniendo únicamente apoyos dirigidos a segmentos específicos de la población.
A pesar del impacto, Ovalle destacó que el país cuenta con herramientas para enfrentar el choque, entre ellas reservas fiscales superiores al 2% del PIB, acceso al mercado de deuda local y condiciones macroeconómicas más favorables que en crisis anteriores. “Hoy tenemos herramientas que no existían en el pasado para manejar este tipo de shocks”, afirmó, al subrayar que, a diferencia de episodios anteriores, República Dominicana dispone de mayor capacidad de financiamiento y liquidez para responder a escenarios adversos.













