El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo (Yayo) Sanz Lovatón, aseguró que la República Dominicana se encuentra “en el último inning” para lograr una transformación estructural en la gestión de residuos sólidos, en el marco de una estrategia nacional de economía circular.
El funcionario subrayó que uno de los principales avances ha sido la articulación inédita entre el Estado, el sector privado y organismos internacionales. “Por primera vez en la historia, el Foro Económico Mundial alcanza un acuerdo con un ministerio en el país, y lo hace con el MICM, integrando también al sector privado dominicano en estos esfuerzos”, afirmó Sanz Lovatón.
El ministro reconoció que la aprobación y aplicación de la Ley de Residuos Sólidos ha sido un proceso complejo, pero aseguró que está en su fase final. “Es un juego difícil, pero estamos en el último inning. Esta transformación va a fortalecer la municipalidad y mejorar la seguridad jurídica, elementos clave para el clima de inversión”, indicó.
Explicó que uno de los retos históricos ha sido la falta de uniformidad en la gestión municipal, lo que ha generado distorsiones entre territorios. “No puede ser que un ayuntamiento tenga reglas distintas a otro; eso afecta la inversión y la confianza”, agregó.
Durante su participación en el Encuentro Industrial: Acciones estratégicas para el desarrollo productivo de la República Dominicana”, organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), el funcionario destacó el rol del sector empresarial.
Al respecto, el vicepresidente ejecutivo de la AIRD, Mario Pujols, resaltó el rol del gremio como aliada clave en la lucha contra la contaminación por residuos plásticos, especialmente en el impulso de soluciones sostenibles para materiales como el PET.
Alianza con academias y políticas de largo plazo
Sanz Lovatón enfatizó que el desarrollo de la economía circular requiere investigación constante y políticas públicas alejadas de la coyuntura. “La economía circular exige pensamiento, investigación y desarrollo. No puede responder a momentos puntuales, sino a una estrategia de país”, explicó.
Como parte de esa visión, destacó la alianza del ministerio con instituciones académicas como Unibe, la UASD, Barna y PUCMM, con el objetivo de dotar de mayor legitimidad y sostenibilidad las políticas públicas.
“A veces, las políticas impulsadas desde el Gobierno pierden credibilidad por su vinculación política. Pero cuando vienen respaldadas por la academia, el sector empresarial o el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), adquieren una legitimidad social que facilita su implementación en el tiempo”, sostuvo.
Hoja de ruta y encadenamientos productivos
El titular del MICM también valoró la creación de una hoja de ruta hacia 2040 para mejorar la gestión de residuos, especialmente en sectores como plásticos, cartón, vidrio, lubricantes y baterías, en conjunto con el sector industrial.
En paralelo, destacó la importancia de fortalecer el encadenamiento productivo entre las zonas francas y la industria local, como vía para aumentar el valor agregado nacional.
“El encadenamiento entre zonas francas y manufactura local es clave para el desarrollo industrial del país. Estamos promoviendo iniciativas que integren ambos sectores y fortalezcan el sello ‘Hecho en República Dominicana’”, afirmó.
Sanz Lovatón subrayó que el reto no solo es crecer económicamente, sino hacerlo de manera sostenible. “El futuro de la industria dominicana pasa por ser más competitiva, más integrada y, sobre todo, más responsable con el medio ambiente”, puntualizó durante el panel moderado por el vicepresidente de la AIRD.












