La inflación interanual en el mercado formal en Cuba repuntó cerca de un punto y medio porcentual en abril y se situó en el 14.73%, mientras que la mensual saltó un 1.56%, informó este jueves la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
Se consolida así el repunte registrado en los meses previos, reflejando el shock económico que ha supuesto el bloqueo petrolero de EE.UU. a la isla, que ha disparado los precios de manera transversal, pero especialmente en la alimentación y el transporte.
El recalentamiento de la inflación en la isla podría ser sin embargo significativamente mayor. El consenso entre los economistas independientes apunta a que las estadísticas de la ONEI no recogen de forma adecuada las dinámicas del mercado informal y del sector privado.
Por categorías, resalta el incremento interanual en Restaurantes y Hoteles (24.66%), Transporte (21.51%), Alimentos y Bebidas no Alcohólicas (18.16%) y Servicios de la Vivienda (17.41%).
La ONEI atribuye la mitad del impacto en la variación mensual de los precios en el mercado formal a la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas.
Entre enero y abril, desde que empezó la presión energética de EE.UU., el precio del transporte en la isla ha repuntado un 17.17% y el de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, un 7.92%.
El país vive en una espiral inflacionista desde la fallida implementación en 2021 de la reforma monetaria. Según la ONEI, entre ese año y 2025 los precios se cuadruplicaron.
Cuba se encontraba desde antes sumida en una grave crisis económica. La combinación de la pandemia de la Covid-19, el endurecimiento de las sanciones de EE.UU. y las fallidas políticas económicas y monetarias nacionales habían evidenciado profundos problemas estructurales en la economía isleña.
La situación se ha deteriorado notablemente desde enero por la decisión de Washington de bloquear cualquier envío de combustible a la isla. El país sólo produce crudo para cubrir un tercio de sus necesidades energéticas. Los apagones se han extendido de forma considerable y la economía estatal se encuentra prácticamente paralizada.
El producto interno bruto (PIB) de Cuba se contrajo alrededor de un 5% el año pasado, según el Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), una caída que se viene a sumar a la contracción acumulada de más del 15% entre 2020 y 2024.
Las proyecciones para este año oscilan entre el descenso del 6.5% de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y el del 15% estimado por el economista cubano independiente Pedro Monreal.













