El viceministro de Economía, Alexis Cruz, afirmó que la estabilidad macroeconómica de República Dominicana constituye un activo estratégico que sustenta la inversión, fortalece la confianza, impulsa la generación de empleo y contribuye al bienestar de la población.
Sin embargo, advirtió que el principal reto para los próximos años será avanzar hacia un modelo de crecimiento más intensivo en productividad, innovación y eficiencia, con el propósito de fortalecer la competitividad y garantizar un desarrollo económico sostenible.
Durante la presentación del informe “Mercados y desarrollo: cómo la competencia puede mejorar vidas”, en el Hotel JW Marriott, el funcionario sostuvo que la competencia ha adquirido una relevancia estratégica porque permite que la economía no solo crezca más, sino que también lo haga de mejor manera.
En ese contexto, explicó que fortalecer la competencia es esencial para que las empresas puedan expandirse a partir de mejoras en productividad y capacidad de innovación, al tiempo que facilita a los ciudadanos el acceso a bienes y servicios de mayor calidad, mejores precios y mayores oportunidades.
Cruz sostuvo que una agenda orientada a promover la competencia constituye, en esencia, una estrategia de eficiencia económica, debido a que cuando los mercados funcionan adecuadamente los recursos se asignan de manera más eficiente y generan mayores beneficios para la sociedad.
Asimismo, consideró que elevar la productividad requiere enfrentar barreras estructurales que limitan el crecimiento, entre ellas los trámites complejos, la permisología excesiva, los costos regulatorios, la burocracia y otras distorsiones que dificultan una adecuada asignación de recursos.
Al respecto, favoreció medidas orientadas a mejorar el clima de negocios, simplificar procesos y fortalecer la eficiencia regulatoria. “Las regulaciones y los permisos son necesarios, pero deben operar con transparencia, predictibilidad, eficiencia y sentido de oportunidad”, expresó.
El funcionario destacó, además, que Meta RD 2036 constituye una plataforma clave para identificar y eliminar obstáculos microeconómicos al crecimiento mediante una colaboración efectiva entre los sectores público y privado.
Sobre el rol de la inversión en la economía, afirmó que, aunque la inversión privada continúa siendo el principal motor del crecimiento, la inversión pública desempeña un papel complementario y estratégico para impulsar el desarrollo productivo. Señaló que áreas como infraestructura, transporte, agua, saneamiento, energía y logística representan condiciones indispensables para que el sector privado despliegue plenamente su potencial.
Añadió que, desde la política fiscal, el compromiso no debe enfocarse únicamente en incrementar el gasto público, sino en mejorar su calidad y eficiencia. En ese sentido, enfatizó la necesidad de asignar los recursos de forma estratégica, proteger la inversión pública y convertir el presupuesto en una herramienta efectiva de planificación y desarrollo económico.






