República Dominicana impulsa una estrategia para incorporarse a la industria de semiconductores, con el objetivo de atraer inversiones relacionadas con la manufactura avanzada.
Así lo planteó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Víctor “Yayo” Sanz Lovatón, durante el Seminario Jurídico 2026 de la Cámara de Comercio e Industria Franco-Dominicana (CCIFD), al referirse a las oportunidades que, según indicó, surgen de los cambios en las cadenas globales de suministro.
“Así como hemos visto llegar inversiones aeronáuticas y tecnológicas, veremos en República Dominicana fábricas de manufactura avanzada y de semiconductores”, afirmó.
El ministro relacionó esta iniciativa con el crecimiento de la inversión extranjera directa (IED), que pasó de aproximadamente US$2,500 millones en 2018 y 2019 a más de US$5,000 millones en 2025.
Asimismo, señaló que la estructura exportadora del país ha cambiado en la última década. Indicó que, mientras hace diez años más de la mitad de las exportaciones estaba concentrada en textiles, actualmente más del 50% corresponde a dispositivos médicos y componentes electrónicos.
Energía y competitividad
Sanz Lovatón sostuvo que otro de los cambios registrados en los últimos años ha sido el crecimiento de la generación de energía solar. Indicó que antes de 2020 esta fuente representaba alrededor del 15% de la capacidad de generación eléctrica del país, mientras que actualmente se acerca al 40%.
Explicó que el fortalecimiento de la energía solar forma parte de las medidas adoptadas para reducir la dependencia de los hidrocarburos y enfrentar los efectos de las fluctuaciones internacionales en los mercados energéticos.
No obstante, reconoció que todavía existen desafíos para garantizar la sostenibilidad de esa capacidad de generación. “Todavía hay que trabajar, porque si somos sinceros, esa capacidad generativa en energía solar todavía no es sostenible de manera permanente”, expresó.
Cambios en el comercio global
Sanz Lovatón indicó que los mercados internacionales han incorporado nuevos criterios en sus decisiones de inversión y abastecimiento, entre ellos la seguridad del suministro, la calidad de los productos y la confianza en los países proveedores.
“Hoy la preocupación de los mercados no es solo el costo, sino también la calidad, la seguridad del suministro y la confianza en los países con los que hacen negocios”, manifestó.
Según explicó, estos cambios han impulsado procesos de relocalización de operaciones productivas y han abierto oportunidades para países con estabilidad económica, conectividad y cercanía a los principales mercados de consumo.
En ese contexto, sostuvo que la Estrategia Nacional de Semiconductores busca ampliar la participación de República Dominicana en actividades de mayor valor agregado y fortalecer su presencia en las cadenas globales de manufactura. “¿Por qué no puede ser la República Dominicana parte de esa industria?”, cuestionó al referirse a la producción mundial de semiconductores concentrada actualmente en países asiáticos.












