La aerolínea Delta Air Lines confirmó este viernes su previsión de beneficios para 2026 tras presentar unos resultados trimestrales mejores de lo esperado, y adelantó que repercutirá a los clientes cerca del 100% del aumento de los costos del combustible durante este trimestre, frente al 60% actual.
La aerolínea reportó unos ingresos operativos récord de US$19,757 millones, un 19% más interanual, y un beneficio neto de US$1,604 millones, un 25% menos que en el mismo trimestre del año anterior, equivalente a US$2.44 por acción, por el impacto del mayor gasto en combustible.
“Hemos logrado un beneficio antes de impuestos de US$1,400 millones, a pesar de haber asumido el mayor gasto trimestral en combustible de nuestra historia. Esto refleja una gran fortaleza de la demanda”, afirmó en un comunicado el consejero delegado, Ed Bastian.
En una entrevista con CNBC, Bastian explicó que Delta está trasladando alrededor del 60% del aumento de los costes del combustible a los consumidores, pero que esa cifra se acercará al 100% durante este trimestre.
También indicó que confía en que los precios de los billetes se mantengan firmes pese a la reciente volatilidad en los precios del combustible, cuyo coste para Delta aumentó cerca de un 75% interanual en el trimestre.
“Creo que es sostenible”, dijo el ejecutivo, y agregó que espera que ese impulso se mantenga durante la segunda mitad del año, “con márgenes de dos dígitos y una recuperación del crecimiento de los beneficios”.
“Para el conjunto del año, confirmamos la previsión establecida a principios de ejercicio de aumentar los beneficios un 20%, superando el impacto negativo de miles de millones de dólares derivado del coste del combustible. Esto refuerza la solidez de Delta y nos sitúa en una posición favorable para mantener este impulso hasta 2027”, concluyó.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el precio medio global del combustible de aviación alcanzó US$188 por barril en abril, frente a unos US$96 en noviembre de 2025, tras el repunte de las tensiones entre Irán y EEUU y la incertidumbre sobre el tráfico en el estrecho de Ormuz.










