República Dominicana avanza en el fortalecimiento de su sistema financiero mediante la adopción progresiva de estándares internacionales de regulación, supervisión y contabilidad, con especial énfasis en la implementación de Basilea III, la convergencia hacia las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y la evaluación de las prácticas de supervisión bancaria.
Así lo informó el superintendente de Bancos (SB), Enmanuel Cedeño Brea, durante el XII Congreso de la Asociación de Bancos de Ahorro y Crédito y Corporaciones de Crédito (Abancord), bajo el tema “Liderando la transformación del riesgo operacional: Gobernanza e innovación en la era de la inteligencia artificial (IA)”.
Cedeño explicó que la institución que preside trabaja sobre tres pilares fundamentales para cerrar las brechas existentes con los estándares internacionales y continuar fortaleciendo la solvencia y estabilidad del sistema financiero dominicano.
Señaló que el primer pilar corresponde al ámbito regulatorio y está enfocado en avanzar hacia la adopción de los estándares establecidos por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, particularmente Basilea III.
Explicó que las recientes revisiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) han reconocido la resiliencia del sistema financiero dominicano, su adecuada capacidad de absorción de pérdidas y los avances alcanzados durante las últimas décadas. No obstante, indicó que los organismos internacionales también han señalado la necesidad de continuar cerrando las brechas frente a los estándares internacionales.
“Nosotros no podemos aspirar a seguir siendo una potencia en béisbol si jugáramos con reglas de vitilla”, refirió Cedeño, al poner como ejemplo que el sistema financiero debe operar bajo reglas reconocidas internacionalmente para demostrar la fortaleza que ha alcanzado el país.
El funcionario aclaró que la adopción de Basilea III no implica trasladar de manera automática normas diseñadas para otras economías, sino adaptarlas a las características del sector financiero dominicana. “Hay que ‘aplatanarlas’, como decimos, pero también tenemos que jugar con reglas que evidencien que nadie pueda cuestionar los niveles de solvencia ni los niveles de solidez del sistema financiero dominicano”, sostuvo.
El funcionario vinculó este proceso con la iniciativa del presidente Luis Abinader para que República Dominicana avance hacia su incorporación a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señalando que el país debe continuar demostrando con evidencia los niveles de desarrollo alcanzados tanto por su economía como por su capital humano.
El segundo pilar identificado por Cedeño corresponde al marco contable. Explicó que la Ley Monetaria y Financiera establece que la Superintendencia de Bancos debe contar con un manual de contabilidad conforme con los estándares contables internacionales.
En ese sentido, indicó que la institución trabaja en el cierre de las brechas entre el marco contable local y las NIIF, con el propósito de que el sistema financiero utilice reglas contables ampliamente reconocidas a nivel internacional.
Cedeño indicó que el tercer pilar está relacionado con la evaluación de la supervisión financiera, ya que el FMI y el Banco Mundial realizan, mediante el Financial Sector Assessment Program (FSAP), evaluaciones destinadas a determinar la fortaleza y el funcionamiento de los sistemas financieros de los países.
Recordó que la última evaluación de este tipo realizada a República Dominicana tuvo lugar en 2012 y señaló que la institución ha trabajado en fortalecer sus mecanismos de autoevaluación mientras se avanza hacia una nueva evaluación internacional.








