Los nuevos emprendimientos tecnológicos en República Dominicana enfrentan desafíos que van desde la formalización de sus negocios y el acceso al financiamiento hasta la regulación y la protección de la propiedad intelectual, según plantearon expertos durante un panel de Emprendelab 2026.
Durante la discusión, los especialistas coincidieron en que los mecanismos tradicionales de apoyo empresarial no siempre responden a las características de las startups y de los negocios basados en tecnología, cuyos activos pueden estar vinculados más al conocimiento, los datos, el software o la innovación que a bienes físicos.
El panel, titulado “El capital, el mercado y la innovación: lo que el ecosistema empresarial dominicano espera de la próxima generación de founders”, fue moderado por Tamara Vásquez, subdirectora de Planificación y Desarrollo Internacional de Promipyme, y contó con la participación de Boris de León, presidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE); Meiny González, presidenta del Comité de Tecnología e Innovación de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr), y Jorge Mancebo, presidente de la Asociación Dominicana de Empresas FinTech (ADOFinTech).
Uno de los principales puntos abordados fue la dificultad que tienen algunos emprendedores para acceder a crédito bajo los esquemas tradicionales. Los panelistas señalaron que una empresa tecnológica puede tener un modelo de negocio viable y capacidad de crecimiento, pero no necesariamente contar con activos físicos suficientes para responder a los requisitos habituales de las entidades financieras.
En ese sentido, plantearon la necesidad de explorar mecanismos de evaluación que tomen en cuenta otros elementos de las empresas, como su modelo de negocio, generación de ingresos, comportamiento financiero, propiedad intelectual y capacidad de crecimiento.
La propiedad intelectual también fue señalada como un activo que debe ser reconocido dentro del ecosistema empresarial. Para los especialistas, una idea innovadora, una plataforma tecnológica, un software o una solución desarrollada por una startup pueden representar una parte importante del valor de la compañía y, por tanto, deben contar con mecanismos adecuados de protección.
Otro de los retos identificados es la regulación. Los panelistas consideraron necesario que las normas puedan adaptarse a la velocidad con la que surgen nuevos modelos de negocios, particularmente en áreas vinculadas con tecnología financiera, inteligencia artificial, comercio digital y otros servicios basados en plataformas.
La formalización fue otro de los temas centrales de la conversación, debido a que constituye una puerta de entrada para que los emprendedores puedan acceder a financiamiento, participar en procesos de contratación y establecer relaciones comerciales con empresas de mayor tamaño.
Los expertos también resaltaron la importancia de ampliar las fuentes de capital disponibles para los emprendedores, de manera que estos no dependan exclusivamente de los préstamos bancarios para desarrollar y escalar sus negocios.
En el caso de las empresas tecnológicas, además del financiamiento, señalaron la importancia de crear condiciones para que puedan crecer y vender sus servicios fuera del mercado dominicano, aprovechando la naturaleza escalable de los productos digitales.
La formación de nuevos talentos también fue planteada como un elemento fundamental para fortalecer el ecosistema. Los participantes destacaron la necesidad de desarrollar capacidades en áreas como tecnología, inteligencia artificial, análisis de datos, innovación y gestión empresarial.
El intercambio formó parte de la agenda de Emprendelab 2026, iniciativa que reúne a emprendedores, estudiantes, instituciones públicas y representantes del sector privado para impulsar nuevos proyectos y fortalecer el ecosistema de emprendimiento e innovación del país.












