Señor director:
Ahora que se inician las labores productivas, luego de una Semana Santa que en vez de tranquilidad lo que genera es mucho estrés, quisiera llamar a las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente para que le hagan caso a los ríos.
No sólo se trata de aquellos ríos que están contaminados por las actividades propias de los humanos, incluyendo la producción industrial; me refiero a los cauces que están secos. Cuando viajamos hacia la región sur se nota la crisis que tenemos en este país en materia de agua.
Sé que aún no hemos llegado al punto de la calamidad, pero si no cuidamos nuestros afluentes es probable que las generaciones futuras se vean obligadas a enfrentar problemas mayúsculos al respecto.
Siento que nos estamos secando y nadie hace nada. A veces se ven algunas acciones de las autoridades, pero son esporádicas y no como una política de Estado. Sugiero que funcione un sistema de consecuencias sobre aquellos que indiscriminadamente, escudados en la necesidad de vivir, explotan sin regla nuestros recursos naturales. Felicito a los pocos que hacen mucho.
Heriberto Cruz R.
Vendedor.











