
Yesenia Rosado
Yeseniarosado07@gmail.com
Según el experto profesor Idalberto Chiavenato, el clima organizacional “es la cualidad o propiedad del ambiente organizacional que perciben o experimentan los miembros de la organización y que influye en su comportamiento”. Por tanto, dicho autor nos deja bien claro que como organización somos protagonistas y que el ambiente que proporcionemos a nuestros colaboradores intervendrá en su actuar.
En estos momentos vivimos un escenario de austeridad en nuestro país, tanto en el sector público como en el privado. En este sentido queremos compartir algunas ideas de cómo fortalecer el clima en las organizaciones públicas y privadas, a partir de considerar el capital humano y sus necesidades, no solo valiéndonos de motivos monetarios para elevar el entusiasmo de la gente, sino esos aspectos que permiten que los seres humanos seamos plenos en todo nuestro contexto personal y profesional.
Para presentar una propuesta lo más práctica posible realicé algunas preguntas a amigos sobre el punto de ¿qué los motiva en el lugar de trabajo a ser excepcionales y a sentirse realizados como personas y profesionales? Y estas fueron algunas de las respuestas más interesantes: “Trabajar en aquello que estoy capacitado y soy bueno”, esto motiva porque nos permite tener mayor productividad, sentirnos más útiles y potencia a los colaboradores para ser exitosos.
“Que se nos escuche, no solo que se nos exija”, sino que también la organización sea más empática con las necesidades del trabajador, que puedan ser vistos como personas con necesidades de sentirse apreciados, valorados e importantes. El tener puertas abiertas ayuda a que los empleados puedan sentir cercanía y apoyo de sus líderes.
“Sentirnos parte a través de la comunicación”, estar enterados de lo que ocurre en la organización de manera trascendente, tener información de primera mano de lo que está aconteciendo y qué objetivos se persiguen en el momento. Esto favorece indudablemente el sentido de pertenencia de los trabajadores.
“Que podamos tener equilibrio personal y profesional”, es necesario que las organizaciones se pregunten si sus empleados están siendo plenos como personas y si la vida de trabajo le permite tener una relación de calidad con sus familias, para esto muchas organizaciones establecen políticas internas que favorecen la armonía familia-empresa, tales como evitar las llamadas en los fines de semana y, salvo escasas ocasiones, no trabajar esos días, establecer estructuras adecuadas para que el trabajo de cada quien sea bien proporcionado y que nadie tenga una carga excesiva que requiera que los colaboradores tengan que dedicar tiempos extras muy largos para cumplir las metas institucionales.
“Adecuado estilo de supervisión”, no se nos puede quedar un punto como este, el líder tiene su responsabilidad de cumplir las metas de la organización a través de sus trabajadores, sin embargo, el cómo se realice esta labor puede hacer la diferencia, para que también los colaboradores se sientan bien en este proceso. Lo que involucra, entre muchos otros puntos, el trato equitativo y justo, todos deben trabajar y sentirse que reciben un trato adecuado. A manera de tarea está estudiar las formas: ¿cómo nos manejamos?, ¿estamos motivando a nuestra gente?, nuestro equipo se está desarrollando?.
Existen muchas ideas que permiten enriquecer y fortalecer un clima laboral que pudiéramos compartirles, pero lo más importante es que cada organización se tome el tiempo de pensar sobre el tema y defina las estrategias para subirse en el bote de mejora continua que permitirá tener un clima saludable en momentos como los actuales y sobre todo que los líderes que gestionan las organizaciones tengan la capacidad de innovación y creatividad para crear estrategias que inspiren la motivación del personal en medio de las circunstancias económicas actuales.
La autora es docente de Gestión Humana







