Estados Unidos sigue perdiendo competitividad a ojos de ejecutivos y hombres de negocios que operan en ese país y de acuerdo al análisis de una serie de criterios objetivos, mientras que Hong Kong y Singapur se afianzan entre los lugares más competitivos del mundo.
El Centro Mundial de la Competitividad (CMC) publicó este miércoles su informe anual en esta materia, que revela que Hong Kong se mantiene por segundo año consecutivo como el territorio más competitivo, mientras que Suiza reafirma su segunda posición y Singapur expulsa a EEUU del tercer puesto.
EEUU, ahora cuarto, perdió hace un año su tradicional predominio mundial, bajando de un golpe al tercer puesto de la lista que elabora el CMC.
El ránking califica a 63 países en función de 260 indicadores, de los que dos terceras partes provienen de datos objetivos (estadísticas comerciales o empleo, entre otros) y el resto de 6,200 respuestas a un sondeo entre ejecutivos realizado entre enero y abril pasados.
La encuesta confirma que la elección del presidente estadounidense, Donald Trump, y sus planteamientos políticos han afianzado la incertidumbre, “generado un sentimiento negativo” y “provocando que la economía se resienta”, explicó a Efe el director del CMC, Arturo Bris.
En sus respuestas, los ejecutivos dejan claro que temen fuertemente el proteccionismo y las actitudes contra la globalización que puede imponer la Administración Trump.
“Las políticas de la Administración son muy negativas a largo plazo en términos de competitividad porque no son sostenibles. No se puede mantener una economía basada en el mercado interno con un tipo de cambio fuerte, o protegida frente al exterior y sin acceso a la tecnología o a bienes y servicios extranjeros”, explicó el analista.
Los primeros diez lugares de países más competitivos del planeta los completan Holanda, Irlanda, Dinamarca, Luxemburgo, Suecia y Emiratos Árabes Unidos.
Alemania, la economía más fuerte de la Unión Europea (UE), se sitúa en el décimo tercer lugar, tras bajar un puesto.
“El crecimiento económico está volviendo a las economías tradicionales y en este momento, Europa es la región más competitiva del mundo, particularmente los centroeuropeos”, subrayó Bris.
La posición del Reino Unido no reflejan un impacto negativo del “Brexit”, lo que el experto explicó por la fortaleza que ha mantenido su economía, que le ha convertido en el segundo mayor receptor de inversiones directas de capital en el último año.
En otra parte del mundo, China ha conseguido saltar del puesto 25 al 18 en el índice de competitividad, pero tiene importantes retos en las áreas de deuda pública, sector inmobiliario y medio ambiente.
“La mejora de China puede atribuirse a su dedicación al comercio internacional, que continúa tirando de la economía”, sostuvo Bris.
Por otra parte, América Latina empieza a aparecer apenas en la segunda mitad del ránking, con Chile a la cabeza de la región y ocupando el puesto 35, uno más que en 2016.
En el puesto 48, tres por debajo que el año pasado, le sigue México, en tanto que Colombia, Perú y Argentina están en los lugares 54, 55 y 58, respectivamente.
“México está en buen camino, pero el vecino del norte (EEUU) es un problema, así como la inestabilidad política (interna). También está la duda sobre en qué medida el país puede tolerar reformas de largo plazo, si no está atendiendo los problemas de corto plazo”, dijo Bris.
Casi cerrando este índice está Brasil, en el lugar 61, mientras que Venezuela se encuentra en la última posición, como “ejemplo de un modelo de competitividad que no funciona”.
“El final de la tabla está ocupado principalmente por países que experimentan agitación política y económica, por lo cual hay que esperar ver allí a países como Ucrania, Brasil y Venezuela”, agregó Bris.
Para este experto, Brasil “ha perdido todas las oportunidades y es uno de los tres peores del mundo en competitividad a pesar de su capacidad de recursos naturales y del mercado interno”.
Anticipó que la recuperación del gigante sudamericano “tomará muchísimos años”.






