El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara, aseguró que el proyecto de las plantas a carbón en Punta Catalina es la solución definitiva y el camino real para dejar atrás el problema de los apagones que tanto afecta al pueblo.
“Este plan es la garantía de estabilidad que todos necesitamos, tendremos una generación más económica y lograremos satisfacer la demanda eléctrica a nivel nacional”, precisó.
Destacó que una negociación de la magnitud de inversión de Punta Catalina en ninguna parte del mundo se negocia en un tiempo menor de nueve a doce meses, y dijo esperar que de diciembre a enero se estén cerrando los acuerdos de financiamiento.
“Este proyecto tiene un costo aproximado de US$2,000 millones, para ser más precisos, US$1,945 millones en la aprobación 2040”, explicó.
Para el funcionario, esta es una suma de dinero considerable y su negociación requiere un tiempo adecuado, pero que se han tenido muy buenas propuestas de financiamiento a tasas de intereses muy bajas, las cuales van a asegurar que el mismo pueda seguir su ritmo normal de desarrollo contra viento y marea.
El vicepresidente ejecutivo de la CDEEE destacó, además, que aunque algunos intereses locales han querido impedir que el proyecto se materialice, el pueblo dominicano ha sabido defenderlo porque es la garantía de estabilidad de energía.
Explicó que las plantas a carbón en Punta Catalina, junto a la conversión de las plantas existentes, está apostando a una matriz de generación donde el 60% de la producción sea en base a gas natural licuado.
Indicó que con la conversión de las plantas que están en la zona Este, que son casi 900 ó 1000 megavatios, que podrían en lugar de trabajar con derivados de petróleo convertirse a gas natural, conjuntamente con el gas que ya se tiene operando, las renovables y las hidroeléctricas, se podrá obtener un parque de generación ideal y a un costo que no superará 13 centavos en ningún escenario.
Sostuvo que dichas medidas permitirán la reducción de pérdidas que harán posible el abaratamiento del costo de generación eléctrica y se acabará con el subsidio que está montado en más de US$1,300 millones al año.
Jiménez Bichara dijo que si se logra ese parque de generación, con un costo no superior a 13 centavos, se obtendrían recursos suficientes para llevar las pérdidas a niveles deseados por debajo del 10%, y se podrá cobrar energía al usuario a un precio razonable, ya que más empresas podrán instalarse, manufacturar, producir y generar empleos porque van a tener costos competitivos de energía.













